Alcohol en el espacio: detectan metanol pesado junto a una estrella que nace
Pides una caña en una terraza y lo que te alegra la tarde es el etanol, el alcohol de las bebidas. Tiene un primo más sencillo, el metanol, que es tóxico si se ingiere y puede causar ceguera e incluso la muerte, como advierte la ficha internacional de seguridad química de la Organización Internacional del Trabajo. De ese alcohol va esta historia, en una versión que nunca se había visto en el espacio.
El miércoles 7 de octubre de 2026, el Instituto Max Planck de Radioastronomía (MPIfR), en Alemania, anunció la primera detección en el espacio de metanol totalmente deuterado, el CD3OD: una molécula de metanol con sus cuatro átomos de hidrógeno cambiados por deuterio, una versión más pesada del hidrógeno. Lo ha encontrado el radiotelescopio ALMA, en Chile, alrededor de IRAS 4A2, una estrella que todavía se está formando en la nube molecular de Perseo, a unos 1.000 años luz. Es la primera molécula con cuatro deuterios que se detecta en el espacio, y es unas cien veces más abundante de lo que predicen los modelos químicos.
Algunas notas de prensa, como la del Observatorio Nacional de Radioastronomía de Estados Unidos (NRAO), socio de ALMA, hablan de «zonas donde se forman planetas», y conviene precisarlo. El artículo científico, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, describe una protoestrella muy joven, todavía envuelta en la nube de gas y polvo de la que se alimenta. Allí no se ha visto ningún planeta. Lo que la rodea es, en palabras del propio NRAO, un «kit químico de inicio» que algún día podría acabar en planetas.
Qué es el metanol pesado y por qué es tan raro
El metanol normal, CH3OH, tiene un átomo de carbono, uno de oxígeno y cuatro de hidrógeno, tres unidos al carbono y uno al oxígeno. El deuterio es un hidrógeno con un neutrón en el núcleo, lo que lo hace el doble de pesado. Con un deuterio en lugar de un hidrógeno, el metanol pasa a ser deuterado; con los cuatro cambiados, es el CD3OD, al que el MPIfR llama «metanol pesado», igual que se llama agua pesada a la que lleva deuterio.
El deuterio escasea. En el gas de nuestra galaxia hay más o menos un átomo de deuterio por cada 60.000 de hidrógeno, que es el dato que usa el propio estudio. Si se repartiera al azar, solo una de cada 15 trillones de moléculas de metanol (un 15 seguido de 18 ceros) llevaría los cuatro. En IRAS 4A2 hay unas cuatro de cada 10.000. La diferencia, haciendo la cuenta con las cifras del artículo, es de unos seis mil billones de veces.
La búsqueda de esta familia de moléculas viene de lejos. El metanol con un deuterio se detectó por primera vez en Orión, en 1988; el de dos, en 2002, y el de tres, en 2004, los dos alrededor de IRAS 16293-2422, una protoestrella doble de la constelación de Ofiuco. Del de cuatro solo había indicios, en 2023 y en 2026, que no bastaban para darlo por visto.
Por qué hace falta tanto frío
La explicación está en la temperatura. Una estrella como IRAS 4A2 empieza siendo un núcleo de gas y polvo a entre 10 y 20 grados por encima del cero absoluto, unos −260 °C. Con ese frío, las reacciones entre el hidrógeno y su versión pesada empujan el deuterio hacia otras moléculas, y más todavía cuando el monóxido de carbono se congela sobre el polvo y sale del gas, explica el artículo.
Sobre esos granos helados se fabrica el metanol. El monóxido de carbono va sumando hidrógenos uno a uno, y si alrededor sobra deuterio, algunos de esos «hidrógenos» son deuterio. Más tarde, cuando la protoestrella calienta su entorno, el hielo se evapora, las moléculas pasan al gas y ALMA puede verlas.
Por eso el deuterio sirve de sello de origen. Lo más probable es que una molécula muy deuterada se formara en aquel frío, antes de que naciera la estrella. «La deuteración nos permite seguir la evolución química de las moléculas durante la formación de las estrellas y los planetas», resume Silvia Spezzano, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre y coautora del estudio.
Cómo lo ha visto ALMA en una nube de Perseo
ALMA no capta la luz que ven tus ojos. Sus antenas, hasta 66 trabajando a la vez en el desierto de Atacama, recogen ondas de radio de alrededor de un milímetro. Cada molécula, al girar, emite en unas frecuencias exactas que dependen de su forma y de su masa, y cambiar un hidrógeno por deuterio las desplaza. El equipo de Arnaud Belloche, del MPIfR, encontró diez líneas claras del CD3OD.
Los datos son de COMPASS, uno de los grandes programas de ALMA, que ha dedicado más de 100 horas a 11 protoestrellas cercanas parecidas a lo que fue el Sol; las de IRAS 4A2 se tomaron entre enero de 2023 y agosto de 2024. Sus primeros resultados salieron el 7 de octubre en siete artículos de Astronomy & Astrophysics. IRAS 4A2 forma pareja con otra protoestrella, IRAS 4A1, en la región de NGC 1333, y tiene lo que los astrónomos llaman un «hot corino», una zona caliente y compacta muy rica en moléculas orgánicas.
El metanol que se ve allí está a unos 200 kelvin (−73 °C), en una zona de unas 50 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, algo menos que la órbita de Neptuno de lado a lado (cálculo propio con el tamaño y la distancia que da el artículo).
Cómo nacen una estrella y sus planetas
El Sistema Solar empezó así hace unos 4.600 millones de años, como explica la NASA. Una nube de gas y polvo se hundió sobre sí misma, quizá empujada por la onda de choque de una estrella que explotó cerca. Al caer, el material formó un disco que giraba, con el Sol encendiéndose en el centro.
IRAS 4A2 está en el primer tramo de ese camino, el de protoestrella. Después llega el disco, y en él empieza la fábrica de planetas. Los granos de polvo se pegan entre sí, crecen hasta formar rocas de kilómetros, los planetesimales, y estas chocan y se juntan hasta dar planetas.
Ese primer paso se vio por fin en julio de 2025. Con el telescopio espacial James Webb y con ALMA, un equipo dirigido por Melissa McClure, de la Universidad de Leiden, captó minerales recién solidificados alrededor de HOPS-315, una estrella muy joven a unos 1.300 años luz. Para el Observatorio Europeo Austral (ESO), es el momento más temprano de la formación de planetas visto alrededor de una estrella distinta del Sol. Hay caminos menos habituales, y en octubre se presentó incluso un candidato a planeta nacido de los restos de una estrella muerta.
Qué moléculas orgánicas hay antes de que existan los planetas
Mucho antes de que haya planetas, la química ya está en marcha. En enero de 2023, el Webb midió los hielos de Camaleón I, una nube fría y densa a unos 630 años luz donde se están formando decenas de estrellas. Encontró agua, amoniaco, metano, sulfuro de carbonilo y metanol, la molécula orgánica compleja más sencilla, con pistas de otras mayores. Esos hielos se forman antes que las estrellas y acaban en sus discos y en sus futuros planetas, explicó ESA/Webb.
Cerca de las protoestrellas, donde el calor evapora los hielos, ALMA ve moléculas más complejas. En 2012 encontró glicolaldehído, un azúcar sencillo que interviene en la formación del ARN, alrededor de IRAS 16293-2422, a unos 400 años luz y a distancias como la que hay entre Urano y el Sol. Aquel estudio lo dirigió Jes Jørgensen, del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague, el mismo que dirige ahora COMPASS.
Los cometas, como el que deja cada octubre las Dracónidas, han cambiado poco en 4.500 millones de años, recuerda la ESA, y guardan el material de entonces. En el 67P, la sonda Rosetta encontró glicina, el aminoácido más sencillo, y fósforo (2016), y también metanol con uno y dos deuterios, por primera vez en un cometa (2021). Ese metanol podría venir del núcleo frío del que nació el Sistema Solar, a entre 10 y 20 kelvin, según el estudio que firmó en primer lugar Maria Drozdovskaya, de la Universidad de Berna, hoy una de las investigadoras principales de COMPASS.
| Fase | Dónde | Qué se ha visto | Cuándo y con qué |
|---|---|---|---|
| Nube fría, antes de las estrellas | Camaleón I, a unos 630 años luz | Hielo de agua, amoniaco, metano, sulfuro de carbonilo y metanol | 2023, telescopio James Webb |
| Protoestrella | IRAS 16293-2422 (Ofiuco), a unos 400 años luz | Metanol con dos y con tres deuterios; glicolaldehído, un azúcar sencillo | 2002 y 2004; el azúcar, en 2012 con ALMA |
| Protoestrella | IRAS 4A2 (Perseo), a unos 1.000 años luz | Metanol con cuatro deuterios (CD3OD) | 2026, ALMA |
| Disco donde se forman planetas | TW Hydrae, a unos 170 años luz | Metanol, por primera vez en un disco | 2016, ALMA |
| Disco donde se forman planetas | HD 100453, a unos 330 años luz | Metanol con carbono 13 | 2025, ALMA |
| Cometa del Sistema Solar | 67P/Churiumov-Guerasimenko | Glicina y fósforo; metanol con uno y dos deuterios | 2016 y 2021, sonda Rosetta (ESA) |
¿Por qué importa esta forma de metanol?
Porque permite comparar. Si el metanol de un disco o de un cometa lleva una proporción de deuterio parecida a la de las protoestrellas, es una pista de que esas moléculas se heredaron de la nube en lugar de fabricarse después. El agua ya ha pasado por esa prueba. Con el deuterio como pista, un estudio publicado en Science en 2014 concluyó que buena parte del agua del Sistema Solar se formó probablemente como hielo en el espacio interestelar, antes que el Sol.
El CD3OD añade una pieza que no encaja. Hay unas cien veces más de lo que predicen los modelos químicos, y ninguno lo explica, según el MPIfR. Tampoco reproducen el patrón que IRAS 4A2 comparte con otras protoestrellas, en el que la proporción aparente de deuterio crece del metanol con uno al metanol con varios. «Parece que a todos ellos les falta un proceso clave en la formación del metanol con varios deuterios», concluye Belloche.
Lo siguiente se decide en el laboratorio. Entre las señales de IRAS 4A2 quedan algunas sin identificar que podrían ser otras dos versiones del metanol pesado, CH2DOD y CHD2OD, pero nadie ha medido todavía en la Tierra las frecuencias en las que emiten. Para Jes Jørgensen, «la pregunta interesante es cómo pueden influir estos ingredientes químicos en las condiciones de los planetas».
Nada de esto es vida, ni la anuncia. El metanol es materia prima, el alcohol más sencillo y una pieza central para fabricar moléculas orgánicas más grandes, como recuerda el NRAO. Entre esas moléculas y algo vivo quedan muchos pasos por explicar, como la preferencia de la vida por una de las dos «manos» de sus moléculas, el enigma de fondo del Nobel de Química de 2026.
La caña de la terraza es, sobre todo, agua. Si el estudio de 2014 acierta, una parte de esa agua es más antigua que el Sol y se formó como hielo en una nube parecida a la de Perseo. La pista la dio el deuterio, el mismo átomo que ahora ha descuadrado los modelos en IRAS 4A2.
Fuentes
- A. Belloche, S. Spezzano, A. Coutens y otros: «Complex Organic Molecules in Protostars with ALMA Spectral Surveys (COMPASS) VII. First interstellar detection of fully deuterated methanol», Astronomy & Astrophysics 714, A55 (octubre de 2026; en arXiv desde el 5 de octubre de 2026, en inglés). DOI: 10.1051/0004-6361/202659642.
- Instituto Max Planck de Radioastronomía (MPIfR): «First detection of heavy methanol in space» (7 de octubre de 2026, en inglés), con las declaraciones de Arnaud Belloche y Silvia Spezzano.
- NRAO: «Cosmic Cocktail: Exotic Methanol Discovered in Planet-Building Zones», con las declaraciones de Jes Jørgensen; ALMA: «Cosmic Cocktail: ALMA Reveals Exotic Methanol Around Young Stars», y Universidad de Berna: «Cosmic cocktail: Exotic methanol discovered in planet-forming regions» (los tres, del 7 de octubre de 2026, en inglés).
- J. K. Jørgensen y otros: «COMPASS I. Overview of the ALMA Large Program», Astronomy & Astrophysics 714 (2026), en inglés.
- ESO: «For the first time, astronomers witness the dawn of a new solar system» (16 de julio de 2025), «First Detection of Methyl Alcohol in a Planet-forming Disc» (15 de junio de 2016) y «Sweet Result from ALMA» (29 de agosto de 2012), en inglés.
- ESA/Webb: «Webb Unveils Dark Side of Pre-stellar Ice Chemistry» (23 de enero de 2023, en inglés).
- Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian: «Key Building Block for Life Discovered in Planet-Forming Disk» (5 de junio de 2025), sobre el estudio de A. S. Booth y otros (arXiv), en inglés.
- ESA: «Rosetta’s comet contains ingredients for life» (27 de mayo de 2016, en inglés).
- M. N. Drozdovskaya y otros: «Prestellar grain-surface origins of deuterated methanol in comet 67P/Churyumov–Gerasimenko», Monthly Notices of the Royal Astronomical Society 500, 4901 (2021), en inglés.
- B. Parise y otros: primeras detecciones del metanol con dos deuterios (Astronomy & Astrophysics 393, L49, 2002) y con tres (Astronomy & Astrophysics 416, 159, 2004), en inglés.
- Carnegie Institution: «Earth’s water is older than the sun» (25 de septiembre de 2014; copia en ScienceDaily, en inglés), sobre el estudio de L. I. Cleeves y otros en Science.
- NASA Space Place: «How Did the Solar System Form?» (en inglés).
- Organización Internacional del Trabajo: ficha internacional de seguridad química del metanol (ICSC 0057, revisada en mayo de 2018).
- Imagen de portada: mosaico de NGC 1333, en la nube molecular de Perseo, tomado por el telescopio espacial James Webb (ESA/Webb, NASA & CSA, A. Scholz, K. Muzic, A. Langeveld, R. Jayawardhana), con licencia CC BY 4.0; recortada y con texto de Ping Cero.

