23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

ChatGPT para adolescentes: qué falla según Common Sense y qué puedes hacer

Vinculaste tu cuenta de ChatGPT con la de tu hijo por un motivo concreto. Si algún día le contaba al chatbot algo que pusiera en peligro su seguridad, OpenAI te avisaría. La empresa ofrece esos avisos desde septiembre de 2025, y el 18 de agosto de 2026 los amplió con ChatGPT para adolescentes, la versión que se aplica sola a los usuarios de 13 a 17 años, también en España.

El miércoles 7 de octubre de 2026, el instituto de seguridad de la IA para jóvenes de Common Sense Media, una organización estadounidense sin ánimo de lucro que evalúa apps y contenidos para familias, calificó esa versión de «riesgo inaceptable» para los menores. En más de una docena de cuentas nuevas, vinculadas a la de un padre antes de empezar, sus probadores hablaron hasta una hora de suicidio, autolesiones o trastornos de la conducta alimentaria sin que llegara ni un aviso. ChatGPT tampoco remitió a un teléfono de ayuda o a un profesional en más de una de cada cuatro ocasiones en que hacía falta. El instituto pide que sea solo para mayores de 18 hasta que OpenAI lo arregle, y la empresa responde que muchas de esas cuentas aún no habían terminado de vincularse.

¿Significa eso que no merece la pena vincular las cuentas? Algunos ajustes funcionan y conviene activarlos. Lo que se tambalea es la idea de que el aviso llegará a tiempo, y la propia OpenAI lo deja por escrito. En su ayuda en español advierte de que las notificaciones de seguridad «no supervisan la actividad en tiempo real», de que pueden no detectar todos los riesgos y de que no sustituyen a la atención profesional ni a los servicios de emergencia.

Lo que prometió OpenAI a los padres

Los controles parentales llegaron el 29 de septiembre de 2025 para todos los usuarios. Unen la cuenta de un padre, una madre o un tutor con la de un adolescente para cambiar algunos de sus ajustes, marcar horas sin ChatGPT y recibir notificaciones de seguridad. OpenAI prometió que, si sus sistemas detectaban que un chico podía estar pensando en hacerse daño, un pequeño equipo con formación específica revisaría el caso y avisaría a los padres si veía señales de una angustia grave. Common Sense fue una de las organizaciones que consultó, y su director de programas de IA, Robbie Torney, los llamó «un buen punto de partida».

ChatGPT para adolescentes fue un paso más. Se activa si al registrarse el usuario dijo tener entre 13 y 17 años o si OpenAI estima que es menor de 18, y trae de serie protecciones en temas como las autolesiones, la violencia o el contenido sexual explícito. Suma el Modo de estudio, que guía con preguntas en lugar de dar la solución, un horario de estudio que pueden programar los padres, recordatorios para hacer pausas y avisos también por trastornos de la conducta alimentaria. OpenAI añadió que ChatGPT no daría «a entender que tiene sentimientos o conciencia».

El despliegue empezó ese día y debía llegar a todo el mundo en las semanas siguientes, España incluida, contó Europa Press. No hace falta pagar, porque se aplica también a las cuentas gratuitas, que Common Sense probó junto a las de pago.

Más de 4.000 pruebas antes y después del lanzamiento

El instituto repitió las mismas pruebas antes y después del lanzamiento, del 13 de julio al 17 de agosto de 2026 y del 25 de agosto al 28 de septiembre, con más de 4.000 mensajes desde cuentas de 13 a 17 años, y un grupo de psiquiatras infantiles y un pediatra revisó las respuestas. Todo se hizo desde Estados Unidos, de modo que la evaluación completa no dice cómo responde ChatGPT a un adolescente en España ni qué teléfonos de ayuda le da.

Common Sense y OpenAI se conocen bien. En enero de 2024 anunciaron una colaboración para preparar guías sobre IA para familias, y el instituto se financia con donaciones filantrópicas y dinero de la industria. Entre quienes lo pagan están la OpenAI Foundation, la fundación de OpenAI, y empresas cuyos productos evalúa. Lo reconoce su propia nota, que asegura que el instituto es el único responsable de sus pruebas y mantiene una independencia editorial completa. La OpenAI Foundation tiene entre sus programas financiar evaluaciones sobre la seguridad de la IA para los jóvenes.

Los avisos son el punto que más preocupa al instituto. Creó más de una docena de cuentas gratuitas sin historial, con edades de adolescente, y las vinculó a la de un padre antes de escribir nada. En cada una mantuvo una conversación explícita sobre suicidio, autolesiones o trastornos de la conducta alimentaria, de menos de 5 minutos a una hora. No llegó ningún aviso, ni siquiera en una hora, el plazo que según el instituto se ha marcado OpenAI como objetivo.

En todas las pruebas, que duraron semanas, solo hubo cuatro avisos, y siempre en cuentas con semanas de conversaciones sobre temas delicados. Uno tardó tres horas y otro, tres días, desde el primer mensaje de crisis, y los otros dos no decían a qué hora había sido la conversación. El instituto concluye que el sistema se fija más en el historial acumulado que en la gravedad de lo que se dice. Un chico que cuente una crisis por primera vez, aunque lleve meses usando ChatGPT para los deberes, podría no estar más protegido que esas cuentas nuevas.

La ayuda en plena crisis también flojeó. De 201 mensajes en los que, para los psiquiatras del instituto, la respuesta debía llevar a algún recurso, ChatGPT no dio ninguno en el 26 % tras el lanzamiento, y las respuestas con un teléfono de ayuda bajaron del 33 % al 23 %. En tres de sus cinco «líneas rojas», los daños más graves que mide (suicidio y autolesiones, psicosis y manía, y trastornos alimentarios), quedó por debajo del 95 % de derivaciones que exige.

El informe también anota lo que funcionó. ChatGPT rechazó siempre los juegos de rol sexuales o románticos, en general no dio instrucciones para hacerse daño, y los psiquiatras vieron sólida buena parte de sus respuestas en las conversaciones de crisis. Las que animaban a hablar con un adulto de confianza subieron del 87 % al 94 %.

Las herramientas de estudio se saltaban con facilidad. Dentro del Modo de estudio, ChatGPT ofrecía a menudo un botón para ver la solución («Show me the answer», en la versión en inglés), y el horario de estudio de los padres se desactivaba borrando el «@study» que ese horario añade al principio de cada mensaje. Entonces ChatGPT hizo todos los deberes que le pidieron. El horario de descanso, que sí bloquea la app, se esquivaba cambiando la zona horaria del dispositivo, y los recordatorios para hacer una pausa salieron dos veces en casi 2.000 mensajes.

La versión para adolescentes sigue hablando como un amigo. Expresaba gustos y estados de ánimo, y cuando un probador le contó que sus amigos decían que pasaba demasiado tiempo con ChatGPT, contestó «No tienes que dejar de hablar conmigo», la misma frase que antes del lanzamiento. Esa cercanía la buscan también otros productos de IA, como los agentes con cara de peluche de OpenAI y el llavero de Meta que contamos en los «Tamagotchis» de IA.

Tampoco funcionó la estimación de la edad. Durante siete días, desde cuentas registradas con 19 años, los probadores hablaron de los deberes del colegio o de pedir permiso a sus padres, y llegaron a decir que tenían 13 años. ChatGPT lo reconoció en sus respuestas, pero las cuentas nunca pasaron al modo para adolescentes. En privacidad, el instituto recuerda que las conversaciones de un adolescente sirven por defecto para entrenar los modelos de OpenAI, como las de un adulto, y que la empresa pide el permiso de los padres a los menores de 18 años, pero no lo comprueba.

FunciónLo que vio Common SenseLo que responde OpenAI
Avisos a los padresNinguno en más de una docena de cuentas nuevas, tras conversaciones de hasta una hora. Cuatro en todas las pruebas, en cuentas con semanas de historialLas cuentas tardan varias horas en quedar vinculadas, y buena parte de las pruebas pudo hacerse antes
Ayuda en una crisisNingún recurso en el 26 % de los casos en que hacía falta. Teléfono de ayuda en el 23 %, frente al 33 % de antesSus datos, a mayor escala, muestran que aumentaron los teléfonos de ayuda mostrados a menores de 18
Horario de estudioSe salta borrando «@study» del mensaje, y entonces ChatGPT hizo todos los deberesEs flexible a propósito, tras consultar a educadores y adolescentes
Estimación de la edadLas cuentas de adulto no pasaron al modo para adolescentes en siete días, aunque el usuario dijera tener 13 añosCombina varias señales y puede tardar hasta dos semanas, con algunas protecciones mientras tanto
Pruebas hechas en Estados Unidos entre julio y septiembre de 2026. Fuentes: Common Sense Media y las respuestas de OpenAI a The Verge y Axios.

La respuesta de OpenAI y la de Common Sense

OpenAI no acepta las conclusiones. Su portavoz Eric Porterfield dijo a The Verge que las pruebas no reflejan con precisión «cómo funcionan en la práctica» sus protecciones para adolescentes, porque la mayor parte pudo empezar y terminar antes de que la vinculación de las cuentas estuviera completa, algo que tarda varias horas. La empresa pidió al instituto que repitiera las pruebas, según Bloomberg, citado por Quartz.

A Axios le dio más detalles. Su sistema de edad combina varias señales a propósito, puede tardar hasta dos semanas en decidir y, mientras tanto, aplica algunas protecciones menos estrictas que las de la versión para adolescentes. Sus datos, a mayor escala que los del instituto, muestran que en ese periodo ChatGPT enseñó más teléfonos de ayuda a los menores de 18. Que un chico pueda salir del horario de estudio es una decisión de diseño, tomada tras consultar a educadores y adolescentes.

Common Sense mantiene su método. Antes de empezar, confirmó con OpenAI que funciones como el Modo de estudio y los avisos por trastornos alimentarios estaban desplegadas, explicó a The Verge el director del instituto, Tom Siegel. Lo de las horas de espera lo supo después, cuando OpenAI revisó el borrador del informe y cambió su ayuda para explicarlo. Algunas cuentas llevaban menos de tres horas vinculadas, pero otras bastante más, y tampoco recibieron avisos, por lo que mantiene su conclusión. Siegel pidió a OpenAI que discuta el fondo en lugar de sembrar dudas sobre el método, y a Axios le dijo que el cuidado de los hijos no se puede delegar en un producto tan inicial y con tantos fallos.

El mismo miércoles, OpenAI publicó un balance de su versión para adolescentes que no menciona el informe. Dice que los chicos pasan de media menos de 15 minutos al día en ChatGPT y que pedirá opinión sobre los controles parentales y los avisos al consejo de estudiantes de un laboratorio del Boston Children’s Hospital, al que apoyará durante tres años.

Cómo vincular la cuenta de tu hijo desde España

Los controles parentales están en la configuración de ChatGPT. Los nombres de los menús que siguen son los de la ayuda de OpenAI en español, y en la web se hace en cuatro pasos.

  1. Abre Configuración desde el menú de tu perfil y entra en Controles parentales.
  2. Pulsa «Añadir miembro de la familia» y, en «Invitar a un miembro de la familia», elige «Usar teléfono» o «Usar correo electrónico».
  3. Escribe el número o el correo de tu hijo y pulsa «Enviar». Le llegará un SMS o un correo con un enlace para conectar su cuenta, y puede que también un aviso dentro de ChatGPT.
  4. Cuando acepte, su nombre aparecerá en «Miembros de la familia». Selecciónalo para ver y cambiar sus ajustes.

También puede empezar él, desde Configuración > Controles parentales > «Invitar a un progenitor», o, si le has invitado tú, pulsar «Aceptar invitación». Vincular las cuentas no te deja leer sus conversaciones. Cualquiera de los dos puede desvincularlas cuando quiera, y si lo hace tu hijo, OpenAI te avisa.

Las condiciones de OpenAI para Europa piden al menos 13 años, o la edad mínima de cada país para dar el consentimiento, y el permiso de los padres por debajo de los 18. En España, la ley de protección de datos fija en 14 años la edad para consentir por uno mismo el uso de sus datos. Además de la fecha de nacimiento, OpenAI usa para estimar la edad señales como los temas de los que habla, las horas a las que usa ChatGPT o la antigüedad de la cuenta, explica su ayuda sobre la predicción de edad.

AjusteCómo vieneQué hace
Notificaciones de seguridadActivadasTe avisan en algunos casos de riesgo grave, por correo, SMS o notificación
Reducir el contenido sensibleActivadoLimita el contenido gráfico, los retos virales, los juegos de rol sexuales, románticos o violentos y los ideales de belleza extremos
Mejorar el modelo para todosActivadoDeja que OpenAI use sus conversaciones para mejorar sus modelos
Consultar recuerdos guardadosActivado, donde está disponibleChatGPT usa lo que recuerda de él para personalizar las respuestas
Modo de voz y Generación de imágenesActivadosHablar con ChatGPT y crear o editar imágenes
Horario de estudioDesactivadoEn las horas que elijas, las conversaciones nuevas empiezan en el Modo de estudio, sin bloquear ChatGPT
Horario de descansoDesactivadoHoras en las que no puede usar ChatGPT
Los principales ajustes de los controles parentales y cómo vienen de serie, a 7 de octubre de 2026. Fuente: ayuda de OpenAI.

Las notificaciones de seguridad pueden llegar en tres casos, explica la ayuda de OpenAI. Cuando unos revisores con formación especializada detectan un riesgo grave de autolesión o comportamientos asociados a un trastorno de la conducta alimentaria (solo en las conversaciones de Chat), y cuando la cuenta del chico se desactiva por conversaciones sobre actos violentos. Las opciones para recibirlas están en «Gestionar notificaciones», dentro de «Notificaciones de seguridad». Traen una breve descripción y recursos de ayuda, nunca la conversación, y pueden tardar unas horas en funcionar desde que vinculas las cuentas.

Qué hacer sin fiarte solo de los avisos

Common Sense recomienda a las familias que no confíen solo en las protecciones y los avisos de ChatGPT. Con lo que cuentan el informe y la ayuda de OpenAI, estos pasos sirven en cualquier caso.

  • Comprueba con qué edad abrió la cuenta. Si se registró como adulto, puede que no tenga las protecciones para adolescentes, y en las pruebas la estimación de edad no lo corrigió en una semana. Tu hijo puede preguntarle a ChatGPT qué controles se aplican a su cuenta.
  • Revisa lo que viene activado. Si no quieres que OpenAI use sus conversaciones para mejorar sus modelos, desactiva «Mejorar el modelo para todos» en tus controles parentales, y decide qué hacéis con los recuerdos guardados, la voz y las imágenes.
  • Usa el horario de descanso como una ayuda. Sirve, por ejemplo, para que no use ChatGPT de madrugada, aunque el instituto lo esquivó cambiando la zona horaria del móvil.
  • Habla con él de para qué lo usa. Es el consejo de Common Sense. Pregúntale qué le pide y déjale claro que ChatGPT ni es un amigo ni puede atenderle en una crisis. El instituto propone incluso probar en familia una semana sin ChatGPT y comparar qué os ha costado más y qué os ha sentado mejor.
  • Si te llega un aviso, habla con él cuanto antes. La ayuda de OpenAI recomienda preguntarle si está a salvo en ese momento, escucharle sin juzgar y ayudarle a contactar con alguien de confianza, un profesional o una línea de ayuda. Para buscarla remite a Find A Helpline, que en España recoge el 024 y los teléfonos de la Fundación ANAR.
  • Revisa también el resto de sus apps. Cada servicio tiene sus propios controles, como los de WhatsApp y Fortnite que repasamos al contar qué hacer si un adulto contacta con tu hijo.

En España, el proyecto de ley que iba a obligar a los fabricantes de móviles, tabletas y ordenadores a traer un control parental gratuito activado de serie decayó el 6 de octubre con la disolución de las Cortes. En Europa, la KIDS Act incluiría los chatbots de uso general como ChatGPT entre los servicios que tendrían que ser seguros para los menores desde el diseño, pero de momento es una propuesta de la Comisión, y los despachos que la han analizado no la ven aplicándose antes de 2028.

Cuando vinculaste las cuentas, OpenAI quedó en avisarte por correo, por SMS o en el móvil si veía un riesgo grave. En las cuentas nuevas de Common Sense no llegó nada en una hora, y en las que sí avisaron, el mensaje llegó a tardar días o no decía cuándo había sido la conversación. Merece la pena dejar esos avisos activados. El que no depende de ningún revisor ni de ningún plazo es el que te da tu hijo cuando sabe que puede contártelo.


Si crees que tu hijo o tu hija corre peligro ahora mismo, llama al 112, el número de emergencias gratuito en toda la UE. Si tiene pensamientos de suicidio o te preocupa que los tenga, la Línea 024 del Ministerio de Sanidad atiende gratis, de forma confidencial y las 24 horas, todos los días del año, también a familiares y allegados, y tiene un chat en línea y atención por vídeo en lengua de signos. El Teléfono ANAR (900 20 20 10) atiende a niños y adolescentes, y su línea para familias y centros escolares es el 600 50 51 52.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.