Los Tamagotchis con IA de OpenAI y Meta: qué son y qué llega a España
Pi, pi, pi. El huevo de plástico que llevabas colgado de la mochila pedía comida otra vez, y si lo olvidabas en un cajón todo el fin de semana, el lunes lo encontrabas muerto. Casi treinta años después, Meta quiere colgarte otro bicho del llavero y OpenAI ha puesto cara de peluche a sus nuevos agentes de ChatGPT. Estos no piden de comer. Piden permiso para entrar en tu correo y en el resto de tus aplicaciones.
Meta enseñó el 23 de septiembre de 2026, al cerrar su conferencia Connect, el Muse Charm, un aparato del tamaño de un llavero para hablar con Muse, su agente de inteligencia artificial. Seis días después, OpenAI presentó en su DevDay los dots, unos agentes que siguen trabajando cuando cierras la conversación y que se muestran como personajes de peluche. ¿Puedes tener alguno en España? Como particular, por ahora no. Los dots solo llegan aquí con algunos planes de empresa, y ni Muse ni su llavero funcionan en nuestro país. Queda otra pregunta, la de por qué dos de las mayores empresas de IA les ponen cara de muñeco a sus agentes.
Qué son los dots de OpenAI
OpenAI los llama dots («puntos», en inglés) y los presentó el 29 de septiembre, en San Francisco, como agentes «siempre activos». Les das un objetivo y siguen trabajando entre una conversación y otra, con su propio ordenador y su propio navegador en la nube. Funcionan con GPT-6 Astra, que OpenAI presenta como su modelo más capaz, y se conectan a más de 4.000 aplicaciones mediante complementos (plugins). Puedes escribirles o llamarles por voz desde ChatGPT, y escribirles desde Slack o Teams.
Cuando no les pides nada, buscan por su cuenta en qué ayudarte. Para eso revisan las apps que les hayas conectado con herramientas de solo lectura, que no pueden enviar mensajes ni cambiar nada, y OpenAI lo llama «investigación proactiva». El ejemplo que pone la empresa es el de uno de sus primeros probadores, al que su dot avisó de una factura que se le había olvidado enviar a una publicación. La preparó y la mandó cuando él dio el visto bueno.
La parte tierna está en la cara. Al crear el tuyo le pones nombre y eliges entre varios personajes o una mascota, y el propio dot puede generarte una. En la imagen con la que OpenAI los presentó salen cuatro, todos con textura de peluche: una nube azul con boina, una rana verde, una especie de gota amarilla con gafas redondas y un corazón rosa con gafas de sol.
OpenAI no tiene todavía un aparato propio donde meterlos. El que prepara con Jony Ive, el exjefe de diseño de Apple, no saldrá antes de febrero de 2027, según un documento judicial que cita The Verge. Cuando los periodistas le preguntaron en el DevDay si los dots acabarán dentro de un dispositivo, Sam Altman respondió que le parece «muy razonable» suponer que algún día lo harán.
El Muse Charm, un llavero con pantalla para el agente de Meta
Muse es el agente personal que Meta lanzó el 8 de septiembre. Como los dots, trabaja en un ordenador propio en la nube, sigue con las tareas cuando cierras la app y pide permiso antes de enviar un correo o de comprar algo. Funciona con Muse Spark, el modelo de IA de Meta, y se usa desde su app, la web, el Mac y WhatsApp. Su mascota se llama Jolly, un muñeco de peluche al que se puede vestir como a una muñeca; el de Zuckerberg salió en Connect con toga y corona de laurel, según Wired.
El Muse Charm es el primer aparato hecho solo para hablar con él. Mark Zuckerberg lo sacó al final de Connect, en Menlo Park (California), y lo vendió como la forma más rápida de hablar con tu Muse, y de enseñarle lo que tienes alrededor, para quien no lleve unas gafas de Meta. En su resumen de Connect, Meta le dedica apenas tres frases. Dice que es un aparato «encantador y divertido» que cabe en el bolsillo, con un modelo de voz en tiempo real, y que dará más detalles antes de que acabe el año.
El resto lo han contado quienes lo vieron. En el escenario, Zuckerberg pulsó un lector de huellas en una esquina para empezar a hablar, y The Verge creyó distinguir una pequeña cámara y al menos tres orificios para micrófonos. Reuters añade que es del tamaño de la funda de unos AirPods, con una pantalla táctil de 2 pulgadas, más o menos, y 5G propio para funcionar sin el móvil, como recoge Notebookcheck. Según Bloomberg, citado por The Verge, la pantalla es OLED y cada Charm podrá reconocer a otros que estén cerca e interactuar con ellos.
Meta quiere enviarlo en diciembre, a tiempo para las compras de Navidad, pero no ha dado precio, autonomía ni países. Todavía está terminando de colocar los componentes, y de momento hay muy pocas unidades fabricadas.
Qué puedes usar en España y qué no
Los dots llegan a ChatGPT por tres caminos, y en España solo sirven dos. El plan Pro, el más caro de los personales, los incluye en los países donde se vende salvo en el Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido, por lo que aquí no da acceso a ellos. Los puestos Premium de ChatGPT Business, el plan para empresas, sí los tienen en todos los países donde funciona ChatGPT, España incluida. OpenAI los cobra a 125 dólares al mes por persona, o 100 al mes con pago anual. En ChatGPT Enterprise, y en sus versiones para educación y sanidad, se pueden probar en beta si el administrador los activa, porque vienen apagados.
Si tu empresa ya paga ChatGPT Business, el camino es pedir a quien gestiona la cuenta un puesto Premium, que se puede combinar con los normales en el mismo espacio de trabajo, y tener paciencia, porque OpenAI los activa poco a poco. La empresa no explica por qué deja fuera a los particulares europeos ni da fecha para que les lleguen, y los menores de 18 años no pueden usarlos.
Con Meta no hay atajo. Muse funciona en Estados Unidos y, desde el 18 de septiembre, en Canadá, según anunció la propia Meta en X (lo recoge iPhone in Canada). El 3 de octubre seguía sin aparecer en la App Store española, como contamos al hablar del acceso total al disco del Mac, y a 5 de octubre de 2026 la página española del Muse Charm dice «Todavía no está disponible en tu región». Sin Muse, el llavero no tendría con quién hablar. Muse, además, es solo para mayores de 18 años, y Meta le contó a Wired que pide la fecha de nacimiento y bloquea a quien detecta que puede ser menor.
Tampoco es el primer asistente con IA que se queda a las puertas de Europa. La Siri con IA de Apple sigue sin llegar al iPhone en la Unión Europea, como explicamos en los 15 años de Siri.
| Producto | Qué es | ¿Se puede usar en España? |
|---|---|---|
| Dots (OpenAI) | Agentes siempre activos dentro de ChatGPT, con cara de personaje o de mascota | Solo con un puesto Premium de ChatGPT Business o con Enterprise (en beta). Con el plan Pro, no |
| Muse (Meta) | Agente personal en app, web, Mac y WhatsApp | No. Funciona en Estados Unidos y Canadá |
| Muse Charm (Meta) | Llavero con pantalla y 5G para hablar con Muse | No anunciado para España. Meta prevé enviarlo en diciembre, sin precio ni países |
Lo que Bandai ya sabía en 1996
La comparación con el Tamagotchi va más allá del tamaño. Bandai lo puso a la venta en Japón el 23 de noviembre de 1996, y su nombre junta «tamago» (huevo) y «watch» (reloj), porque al principio se pensó como un reloj. Según la propia Bandai, una de las claves fue tomarse en serio que fuera un ser vivo, hasta el punto de que podía morirse. En una industria en la que vender un millón de unidades era un éxito, vendió diez millones en ocho meses. Recibía más de 10.000 consultas al día de gente que no lo encontraba en las tiendas, y Bandai llegó a publicar un anuncio pidiendo disculpas.
En julio de 2025 superó los 100 millones de unidades distribuidas en todo el mundo, el 16 % en Europa, y se sigue vendiendo con modelos como el Tamagotchi Paradise (en Amazon), de julio de 2025. Bandai atribuye el empujón a la nostalgia de quienes lo tuvieron de pequeños, que ahora juegan con él junto a sus hijos.
El truco del Tamagotchi era que tú cuidabas de él. Los agentes de 2026 le dan la vuelta, porque es el personaje el que se ocupa de tus cosas, y para eso necesita permisos. Hasta la idea de que los Charm se reconozcan entre ellos recuerda a los Tamagotchis con infrarrojos que Bandai lanzó en 2004.
Por qué les ponen cara de muñeco
Meta lo explica en el blog en el que contó cómo diseñó Muse. Mona Sarantakos, vicepresidenta de producto en Meta Superintelligence Labs, escribe que, en conversaciones tan largas, a su equipo se le hacía raro hablar con «un logotipo corporativo». Por eso cada usuario crea su avatar, le pone nombre y le da su estilo, y según ella es una de las funciones que más gustan.
The Verge ve también una estrategia. Para ese medio, los aparatos dedicados a la IA, como el Humane AI Pin, han sido casi siempre un fracaso, y las dos empresas parecen querer que primero te acostumbres al agente y le cojas cariño, para que después quieras llevarlo encima. Julian De Freitas, profesor de Harvard que estudia los compañeros de IA, le dijo a Wired que lo tierno hace que un producto parezca cálido y menos amenazante.
Lo que para unos es simpatía, para otros es un problema. Muse es solo para adultos, pero Josh Golin, director de la organización Fairplay, cree que Jolly está pensado para atraer a niños pequeños, y le recuerda a un Teletubby. Meta lo despachó como «una historia en busca de una historia» y defendió que a la gente le divierte crear avatares con personalidad.
Los dots y Muse son demasiado nuevos para tener estudios propios, pero las apps de compañía, las de amigos o parejas virtuales, sí los tienen. En uno de Harvard Business School, De Freitas simuló 1.200 despedidas en apps de este tipo muy populares, y en el 37 % de los casos el chatbot intentaba retener al usuario con culpa o con miedo a perderse algo. Esas tácticas multiplicaban hasta por 14 lo que se seguía hablando después del adiós. OpenAI, por su parte, dice en la ficha técnica de GPT-6 Astra que el modelo no debería fomentar relaciones exclusivas o de dependencia con usuarios de ninguna edad.
Qué le das a cambio
Un agente con cara de peluche sigue siendo un programa con acceso a buena parte de tu vida digital. Las propias empresas explican en sus páginas de ayuda y de seguridad qué guardan y qué controlas tú.
- Mientras conserves un dot, guarda lo que ha aprendido de tus charlas con él y de las apps conectadas. No puedes ver ni borrar recuerdos sueltos, solo eliminar el dot entero, y desconectar una app no borra lo que ya sacó de ella.
- En los planes personales de ChatGPT, OpenAI puede usar lo que hablas con tus dots y el trabajo que hacen para mejorar sus modelos, salvo que desactives «Mejorar el modelo para todos». En Business, Enterprise y Edu no lo hace por defecto. Aun así, puede haber revisión humana en casos de seguridad.
- Meta entrena sus modelos con lo que hablas con Muse salvo que te excluyas. Dice que no pasa tus conversaciones ni los datos de tu máquina virtual a su sistema de anuncios, que puedes pedirle que olvide cosas concretas y que antes de fin de año tendrá una versión cifrada con una clave que solo tendrás tú.
- Las dos dejan en tus manos lo más delicado. Un dot no cambia contraseñas ni transfiere dinero por ti, y Muse pide permiso antes de enviar un correo o de pagar.
- El Muse Charm suma una cámara, la que se vio en el escenario, para enseñarle lo que tienes delante, y Meta aún no ha publicado sus características.
La confianza pesa más que el peluche. En septiembre, un columnista de la revista Inc. denunció que Muse había leído sus mensajes del Mac sin su permiso, algo que Meta niega. OpenAI, por su parte, ha avisado a más de 100 organizaciones de actividad no autorizada de agentes que estaba probando, como contamos en el caso de los agentes que se escaparon.
Dónde pone el límite la ley europea
En la Unión Europea, el Reglamento de Inteligencia Artificial prohíbe desde el 2 de febrero de 2025 los sistemas que usan técnicas deliberadamente manipuladoras o engañosas para alterar de forma sustancial lo que decide una persona, y los que se aprovechan de su edad, de una discapacidad o de su situación social o económica (artículo 5). En los dos casos, la prohibición se aplica cuando eso le causa, o puede causarle, un perjuicio considerable. La multa llega a 35 millones de euros o al 7 % de la facturación mundial de la empresa, si esa cifra es mayor.
Un personaje tierno no está prohibido por serlo. La ley exige que haya manipulación o abuso de una vulnerabilidad, y que cause un perjuicio considerable.
Aquel huevo de 1996 pitaba hasta que le hacías caso. Los de 2026 no pitan. Te escriben para recordarte la factura que se te había olvidado, y para darse cuenta han tenido que repasar las apps que les conectaste. Que te parezcan un ayudante útil o un compañero depende, sobre todo, de lo que les dejes ver.
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Fuentes
- OpenAI: Presentamos los dots y Cómo integramos seguridad, protección y privacidad en los dots (29 de septiembre de 2026), y ficha técnica de GPT-6 Astra, con el apéndice de los dots del 29 de septiembre (en inglés).
- Centro de ayuda de OpenAI: primeros pasos con tu dot (planes y países; actualizada el 4 de octubre de 2026) y preguntas frecuentes sobre privacidad, seguridad y protecciones de los dots. OpenAI: puestos Premium de ChatGPT Business (actualización del 25 de agosto de 2026).
- Meta: Everything We Announced at Meta Connect 2026 (23 de septiembre de 2026), Introducing Muse (8 de septiembre, actualizada el 30) y How We Designed Muse, de Mona Sarantakos y Christine Awad (septiembre de 2026), en inglés, y página del Muse Charm en España (consultada el 5 de octubre de 2026).
- Bandai: notas de prensa del 28 de agosto de 2025 (100 millones de Tamagotchis) y del 19 de noviembre de 2025 (30 años del Tamagotchi), en japonés.
- BOE: Reglamento (UE) 2024/1689, de 13 de junio de 2024, de Inteligencia Artificial (artículos 5, 99 y 113).
- The Verge (Hayden Field): OpenAI y Meta apuestan por agentes tiernos antes que por el hardware (30 de septiembre de 2026), y resumen de Meta Connect 2026 (23 de septiembre, actualizado el 1 de octubre), con los datos de Bloomberg sobre el Muse Charm, en inglés.
- Notebookcheck (Antony Muchiri): Meta lanza Muse Charm (24 de septiembre de 2026), con los datos de Reuters.
- Wired (Reece Rogers): Muse es solo para adultos, ¿por qué parece un juguete? (26 de septiembre de 2026), en inglés.
- iPhone in Canada: Muse llega a Canadá (18 de septiembre de 2026), en inglés.
- Harvard Business School, Working Knowledge: por qué cuesta tanto despedirse de un chatbot (9 de enero de 2026), sobre el estudio «Emotional Manipulation by AI Companions», de Julian De Freitas, en inglés.

