Una estrella se está comiendo poco a poco a una enana marrón
Una bolsa de pipas puede durarte la tarde entera si vas de una en una. Una pequeña estrella de la constelación de Tauro hace algo parecido con una enana marrón que gira pegada a ella. Le va quitando gas poco a poco, y puede seguir así durante millones de años.
El sistema se llama ZTF J0440+2325 y está a unos 300 años luz, según el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT); el estudio, que calcula la distancia a partir de su espectro, da una horquilla de 330 a 490 años luz. La estrella, una enana roja, tiene unas 87 veces la masa de Júpiter según el estudio, y la enana marrón, unas 30; esta le da una vuelta cada 87 minutos. El estudio, publicado el lunes 5 de octubre de 2026 en la revista Nature Astronomy, es la primera observación de una estrella que se alimenta así, despacio y de forma estable, de un objeto que no llega a ser estrella. Entre sus 14 firmantes está Pablo Rodríguez-Gil, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y de la Universidad de La Laguna (ULL), que consiguió los datos del Gran Telescopio Canarias (GTC) con los que se midió cómo cambia su brillo.
¿Qué es una enana marrón?
Es un cuerpo a medio camino entre un planeta gigante y una estrella, con entre 13 y 80 veces la masa de Júpiter, según la NASA. No le llega para encender en su interior la fusión del hidrógeno, la que hace brillar al Sol, y por eso a las enanas marrones se las suele llamar «estrellas fallidas». Sí quema deuterio, una variante pesada del hidrógeno, algo que ningún planeta hace, como explica la Sociedad Española de Astronomía, y tiene luz propia, aunque tan débil que cuesta mucho encontrarla.
La primera que se confirmó salió de Canarias. Se llama Teide 1, y la presentaron en la revista Nature el 14 de septiembre de 1995 Rafael Rebolo, María Rosa Zapatero Osorio y Eduardo Martín, entonces investigadores del IAC, que la habían visto por primera vez con el telescopio IAC-80 del Observatorio del Teide, en Tenerife, como recuerda el propio instituto. Está en las Pléyades, a unos 400 años luz y también en Tauro. La Luna pasará junto a ese cúmulo la noche del 27 al 28 de octubre, como contamos en nuestra guía del cielo de octubre.
En ZTF J0440+2325, la enana marrón mide casi lo mismo que Júpiter y tiene unas 30 veces su masa, por lo que es unas diez veces más densa que la Tierra, según la tabla de datos complementarios del estudio. La estrella, de tipo M8, también es del tamaño de Júpiter, con unas 87 veces su masa, muy cerca del mínimo para ser estrella. Las enanas rojas son, con diferencia, las estrellas más comunes, cerca del 75 % de las de la Vía Láctea según la NASA.
| Dato | Enana roja | Enana marrón |
|---|---|---|
| Papel | Recibe el gas | Lo pierde |
| Masa, en veces la de Júpiter | 87 | 30 |
| Radio, en veces el de Júpiter | 1,0 | 0,9 |
| Densidad media | 109 g/cm³, unas 20 veces la de la Tierra | 54 g/cm³, unas 10 veces la de la Tierra |
| Temperatura de la superficie | De 2.600 a 2.800 kelvin (unos 2.300 a 2.500 °C) | Sin medir; su luz queda tapada por la de la estrella |
Cómo pasa el gas de una a otra
Las dos van casi pegadas. Con las cifras del estudio, entre sus centros hay unos 217.000 kilómetros, algo más de la mitad de lo que separa la Tierra de la Luna, y de punta a punta ocupan unos 356.000. Juntas cabrían entre la Tierra y la Luna, y su órbita entera, dentro del Sol.
Alrededor de cada una hay una zona en la que manda su gravedad, el llamado lóbulo de Roche, y las dos zonas se tocan en un punto intermedio, el L1. La enana marrón llena la suya hasta el borde, y el gas que la desborda se escapa por ese punto y cae hacia la estrella. Como la estrella es grande para una órbita tan cerrada, el chorro no llega a formar un disco a su alrededor, como ocurre con los agujeros negros, y choca de lleno contra su superficie, «como un asteroide que golpea la Luna», en palabras de Kevin Burdge, profesor de Física del MIT y coautor del estudio.

El impacto calienta una mancha de la estrella hasta unos 7.600 kelvin (unos 7.300 grados), según la información complementaria del estudio. Es más que la superficie del Sol, que ronda los 5.500 grados según la NASA, y casi el triple que el resto de la estrella. Como las dos giran, esa mancha entra y sale de la vista en cada vuelta, y desde la Tierra se ve un brillo que sube y baja con forma de triángulo.
Esa forma fue la primera pista. Burdge la vio hace años en los datos del ZTF, una cámara que rastrea el cielo desde el observatorio de Palomar, en California, en busca de objetos que cambian de brillo, y le extrañó porque las estrellas no producen ondas triangulares como esa, según cuenta en la nota del MIT. La señal se quedó años en un cajón, hasta que él y Aaron Householder, estudiante de posgrado del MIT y primer firmante del estudio, decidieron retomarla.
Por qué es raro que sea tan lento
Hasta ahora se conocían dos finales posibles. Lo normal es que planetas y enanas marrones giren alrededor de su estrella sin tocarse, y en un puñado de casos se ha visto a una estrella engullir a su compañero de golpe. Es lo que podría pasarle a la Tierra cuando el Sol se hinche como gigante roja, dentro de miles de millones de años, según la NASA. La teoría admitía un término medio, un trasvase lento y estable, pero nadie lo había observado, como recuerda el propio estudio.
Que el trasvase no se desboque depende sobre todo del reparto de masas. Con la teoría clásica que usa el equipo, es estable si quien pierde el gas pesa menos de dos tercios de lo que pesa quien lo recibe, y aquí la enana marrón pesa alrededor de un tercio de lo que pesa la estrella. Si los papeles fueran al revés, el trasvase se desbocaría.
El ritmo, además, es pequeño para lo que hay en juego. Según el cálculo que recoge la nota del MIT, la enana marrón pierde cada año una cienmilésima parte de la masa de la Tierra. Ella tiene entre 8.000 y 9.500 veces la masa de nuestro planeta, y si mantuviera siempre ese ritmo tardaría cerca de mil millones de años en vaciarse. El estudio da una horquilla más prudente, de al menos 10 millones de años y, probablemente, de cientos de millones a varios miles de millones.
La estadística apoya esa idea. Llegar a una órbita tan cerrada lleva miles de millones de años y se conocen muy pocas parejas así, de modo que, si esta fase durara poco, sería casi imposible pillar a una en plena faena.
Lo que aportaron el Gran Telescopio Canarias y La Laguna
El 18 de octubre de 2023, el equipo apuntó a ZTF J0440+2325 con HiPERCAM, una cámara instalada en el GTC, el telescopio de 10,4 metros del Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, el mismo desde el que se midió hace poco el tamaño de la galaxia más grande que se conoce. El reparto de tareas que publica Nature Astronomy atribuye a Rodríguez-Gil haber conseguido esos datos, tanto los de este sistema como los de un segundo candidato, ZTF J1444+4820.
HiPERCAM toma imágenes en cinco colores a la vez, del ultravioleta al infrarrojo cercano, y puede hacer más de mil por segundo. La diseñaron y construyeron las universidades británicas de Sheffield, Warwick y Durham, el Centro de Tecnología Astronómica del Reino Unido y el propio IAC, y funciona en el GTC desde 2018, según GRANTECAN, la empresa pública que lo gestiona. Sus imágenes mostraron que, en cada vuelta, el sistema multiplicaba su brillo por más de 30 en ultravioleta y solo por 1,4 en el infrarrojo cercano, según la versión preliminar del estudio. Un contraste así delata una mancha mucho más caliente que la estrella, que aparece y desaparece.
Faltaba saber qué tenía al lado. Con los telescopios Keck, en Hawái, el equipo midió el vaivén de la estrella, de unos 25 kilómetros por segundo. Es muy poco para que su compañera sea una estrella de neutrones o una enana blanca, que la harían bailar mucho más deprisa salvo que viéramos la órbita casi de frente, algo muy improbable, y el satélite Swift tampoco ha captado los rayos X que se esperarían de ellas. «El bamboleo era demasiado pequeño para ser cualquier otra cosa», resume Householder.
Más sistemas como este
El segundo candidato, ZTF J1444+4820, da una vuelta cada 67 minutos. En la versión que el equipo difundió en marzo en arXiv aparecía como otro caso confirmado, y tras la revisión de la revista se quedó en candidato sólido, porque forma parte de un sistema triple y una tercera estrella complica saber quién es quién. En su respuesta a los revisores, que Nature Astronomy publica junto al artículo, los autores cuentan que en los datos del ZTF hay unos ocho o nueve sistemas de este tipo, contando los candidatos.
Falta por saber cómo llegaron a estar tan cerca. Ninguna de las dos ha pasado por la fase de gigante, y el equipo cree que nacieron más separadas y se fueron acercando muy despacio, por un mecanismo que todavía no se entiende del todo. Para averiguarlo harán falta muchos más ejemplos, y los autores confían en el observatorio Vera C. Rubin, en Chile, que empezó la noche del 29 de junio de 2026 un rastreo del cielo de diez años. Lo fotografía en seis colores, y eso ayuda a reconocer sistemas cuyo brillo cambia tanto de un color a otro.
Desde aquella noche de octubre de 2023 en La Palma, la enana marrón ha dado unas 18.000 vueltas a su estrella, una cada 87 minutos. Si el estudio acierta, a la estrella le quedan pipas para millones de años.
Fuentes
- Householder, A. et al.: «Stable mass transfer from a substellar object onto an M dwarf», Nature Astronomy (5 de octubre de 2026), con su información complementaria (tabla 1 y figuras) y el informe de la revisión por pares. El artículo completo es de pago; en inglés.
- Householder, A. et al.: «Stars stably accreting from substellar objects», versión preliminar en arXiv (17 de marzo de 2026, en inglés).
- MIT News: «Astronomers catch a star slowly snacking on a brown dwarf, 300 light years away» (5 de octubre de 2026, en inglés).
- GRANTECAN: páginas del Gran Telescopio Canarias y de HiPERCAM, consultadas el 6 de octubre de 2026, y Dhillon, V. S. et al.: «HiPERCAM: a quintuple-beam, high-speed optical imager on the 10.4-m Gran Telescopio Canarias», Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (2021). En inglés.
- IAC: «25 aniversario del descubrimiento de la primera enana marrón» (14 de septiembre de 2020).
- Sociedad Española de Astronomía: glosario, «enana marrón», consultado el 6 de octubre de 2026.
- NASA: tipos de estrellas, datos del Sol y de la Luna, y fichas de Júpiter y el Sol del NSSDC, consultadas el 6 de octubre de 2026 (en inglés).
- Observatorio Vera C. Rubin: «2026-07-10 Early Operations Update -> Start of LSST» (10 de julio de 2026, en inglés).
- Gráfico «Cómo pasa el gas de una a otra»: elaboración propia a escala con las masas, los radios y la separación de la tabla complementaria del estudio; el lóbulo de Roche y la trayectoria del gas los ha calculado Ping Cero.
- Imagen de portada: el Gran Telescopio Canarias al atardecer (18 de octubre de 2023), de Syrio (Wikimedia Commons), con licencia CC BY-SA 4.0; recortada y con texto de Ping Cero. La portada se comparte con la misma licencia.

