23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

Qué hacer si un adulto contacta con tu hijo en Fortnite o WhatsApp

A un adolescente lo metieron en un grupo de WhatsApp en el que un hombre pedía contenido sexual a un centenar de menores y compartía material de explotación infantil. El primer contacto había sido dentro de Fortnite. Su madre se enteró porque él se lo contó, y llamó al 017, la línea de ayuda en ciberseguridad del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad), que lo publicó el 29 de septiembre de 2026 entre sus casos reales, junto con las pautas que le dio.

Si a tu hijo o a tu hija le pasa algo parecido, el orden en que hagas las cosas cuenta. El impulso de casi cualquier padre o madre es borrarlo todo, bloquear al adulto y escribirle para que no vuelva a acercarse a su hijo. Las pautas del 017 van en otra dirección, porque lo que hay en ese móvil es lo que necesitará la policía, y borrar el chat o reportar el grupo antes de tiempo puede hacerlo desaparecer.

Qué hacer en cuanto te enteras

  1. Que deje de contestar, ni en el grupo ni por privado. Nadie de la familia debería escribir al adulto para pedirle explicaciones, porque contactar con el acosador puede dificultar que el caso se resuelva o incluso agravarlo, como avisa el INCIBE en su guía sobre el grooming.
  2. No reenvíes ni guardes nada de lo que se haya compartido en el grupo, ni siquiera para avisar a otros padres. La Policía Nacional recuerda que compartir o almacenar imágenes sexuales de menores es delito.
  3. Haz capturas de pantalla de lo que identifica al adulto, como su nombre o su número, el nombre del grupo, los mensajes en los que pide cosas, con su fecha y hora, y su nombre de jugador en Fortnite. Las fotos y los vídeos del grupo quedan fuera de las capturas, por lo dicho en el paso anterior. Tampoco borres conversaciones, perfiles ni la aplicación, porque borrar información también puede complicar el caso.
  4. Denuncia en una comisaría de la Policía Nacional o en un cuartel de la Guardia Civil, con las capturas (en Cataluña y el País Vasco, también ante los Mossos d’Esquadra o la Ertzaintza, y en Navarra, ante la Policía Foral). El 017 le aconsejó a la madre valorarlo, y la guía del INCIBE pide acudir siempre a la policía ante un caso de grooming, entre otras cosas porque el mismo adulto puede tener más víctimas. En aquel grupo había un centenar de menores.
  5. Comunica el grupo por correo a los buzones de colaboración ciudadana que dio el 017, el de la Policía Nacional ([email protected]) y el de la Guardia Civil ([email protected]). Describe el grupo y, si adjuntas algo, que sean solo tus capturas.
  6. Espera a la policía antes de bloquear o reportar el grupo en WhatsApp. Lo pidió el 017 por lo peligroso del contenido. Al reportar un grupo, WhatsApp ofrece además la casilla «Salir del grupo y eliminar el chat», y si la marcas, la conversación desaparece del móvil.
  7. Denuncia también al jugador dentro de Fortnite, desde el menú del juego o desde su perfil en la lista de jugadores recientes, eligiendo el motivo. Del chat de voz, Fortnite solo guarda los últimos cinco minutos de audio para las denuncias.

¿Hay que sacarlo del grupo? Las pautas del 017 hablan de cortar la comunicación y de esperar a la policía antes de bloquear o reportar, y no dicen nada de salir. Si dudas, pregúntalo al poner la denuncia, o llama antes al 017, que atiende gratis y de forma confidencial de 8:00 a 23:00 todos los días.

Del chat del juego a un grupo de WhatsApp

El caso sigue el patrón que el INCIBE describe al hablar de grooming. Un adulto se gana la confianza de un menor, a menudo con un perfil falso de alguien de su edad y con sus mismos gustos, para acabar pidiéndole imágenes sexuales o un encuentro. El contacto suele empezar en redes sociales, comunidades en línea o plataformas de juego, porque todas tienen chat, y después el adulto propone seguir en privado por mensajería instantánea, como WhatsApp. A veces hay regalos, físicos o virtuales, como saldo para el móvil o moneda para su juego preferido (en Fortnite, los paVos). Con una imagen comprometida en su poder, el adulto la usa para chantajearle y exigirle más.

Las cifras del 017 ayudan a ponerlo en contexto. En 2025 atendió 142.767 consultas, un 45 % más que el año anterior, y entre las de menores y su entorno, el 18 % fueron por sextorsión, el chantaje con imágenes íntimas. Su línea para avisar de contenido de abuso sexual infantil en internet recibió además 3.302 reportes, según el balance de ciberseguridad de 2025 del propio INCIBE.

Ese salto de un juego a una aplicación de mensajería es uno de los que quiere cortar Europa. La KIDS Act, la propuesta de reglamento que la Comisión Europea presentó el 17 de septiembre, obligaría a los juegos en línea a tomar medidas para evitar que se usen para animar a un menor a «iniciar contactos en otros servicios» (artículo 15), y también a que nadie pueda contactar con un menor sin su aprobación previa. Todavía es una propuesta, y los despachos que la han analizado no la ven aplicándose antes de 2028. En España, el proyecto de ley de protección de los menores en los entornos digitales decayó el 6 de octubre de 2026 con la disolución de las Cortes.

Quién puede meter a tu hijo en un grupo de WhatsApp

De serie, WhatsApp deja que cualquiera que tenga tu número te añada a un grupo, porque sus ajustes de privacidad de los grupos vienen en «Todos». En el móvil de tu hijo, entra en Ajustes > Privacidad > Grupos y elige «Mis contactos», o «Mis contactos, excepto…» si quieres dejar fuera a alguien de la agenda. Desde ese momento, quien no esté entre sus contactos solo puede mandarle una invitación por chat individual, que caduca a los tres días si no la acepta. Es el ajuste que el 017 le pidió revisar a la madre.

Ese ajuste solo frena a quien intenta añadirle directamente. Si le pasan un enlace de invitación, por ejemplo por el chat de un juego, puede unirse igual, porque con los enlaces WhatsApp deja la decisión en manos de quien lo recibe. Cuando alguien que no está en sus contactos le añade a un grupo, la app le enseña información sobre ese grupo con dos botones, «Quedarme» y «Salir del grupo», y después de salir le deja reportarlo. Merece la pena que tu hijo sepa qué significa esa pantalla antes de encontrársela.

Lo nuevo son los controles parentales para adolescentes que WhatsApp presentó el 30 de septiembre, para cuentas de 13 a 17 años. Se activan en el móvil del menor, en Ajustes > Controles parentales; el padre o la madre, que tiene que ser mayor de edad, escanea con su teléfono un código QR, confirma que es adulto y crea un PIN de seis cifras que el hijo no debe conocer. Con eso decides quién puede meterlo en grupos y ver su foto de perfil, y recibes un aviso cuando entra en un grupo o lo crea, cuando sale de él, cuando uno de sus grupos crece mucho o cuando añade un contacto nuevo. Los mensajes y las llamadas siguen cifrados de extremo a extremo, y ni los padres ni WhatsApp pueden leerlos. Los dos tenéis que aceptar la vinculación, y hace falta la última versión de la app, como explica su centro de ayuda.

El despliegue es gradual, y WhatsApp avisa de que puede que todavía no hayan llegado a tu región. A 4 de octubre de 2026 no había dicho en qué países funcionan ya, y ese día aún no estaban disponibles en España. Cuando esa opción no sale en el móvil de tu hijo, es que todavía no ha llegado a su cuenta, y mientras tanto el ajuste de los grupos funciona para todo el mundo.

En Fortnite, el control está en la cuenta de Epic

Los controles parentales de Fortnite van en la cuenta de Epic Games con la que juega tu hijo, y valen en cualquier plataforma. Entra en epicgames.com/account/parental-controls con su cuenta, abre Controles parentales y crea un PIN de seis cifras, como explica la ayuda de Epic. En consola, comprueba que es la misma cuenta comparando el identificador de cuenta de la web con el del juego. Los ajustes también se pueden cambiar desde dentro de Fortnite.

Para el chat de voz y para el de texto hay cuatro niveles. Tu hijo puede hablar con todo el mundo; con amigos, compañeros de equipo y conexiones (gente enlazada con él a través de sus amigos); solo con amigos, o con nadie. Con menos de 10 años, Epic no deja pasar de solo amigos, y con menos de 13, del nivel de amigos, equipo y conexiones, según su centro de seguridad. Puedes exigir además tu PIN cada vez que tu hijo envíe o acepte una solicitud de amistad. Para los menores de 18 años, la opción de denunciar el chat de voz y el de texto está siempre activada.

Si al crear la cuenta tu hijo dijo tener menos de 13 años, o menos de la edad a la que su país le deja consentir el uso de sus datos (en España, 14, por la ley de protección de datos), Epic le da una cuenta limitada, la que llama «Cabined Account», sin chat de voz ni de texto libre hasta que uno de sus padres dé permiso. Todo depende de la fecha de nacimiento que se dio al registrarse, porque es la que usa Epic para aplicar estos límites.

Apagar el chat de voz en Fortnite no apaga el de la consola. Lo advierte la propia Epic, que recuerda que PlayStation, Xbox, Nintendo Switch, Windows y los móviles tienen su propio chat y sus propios controles parentales, y que el PIN de las solicitudes de amistad no afecta a las listas de amigos de esas plataformas.

DóndeQué controlaPara cerrarlo al máximo
WhatsApp: Ajustes > Privacidad > GruposQuién puede añadirle a un grupoMis contactos
WhatsApp: Ajustes > Controles parentales, en su móvil (de 13 a 17 años)Grupos, foto de perfil y avisos de actividad, con tu PINActivarlos, si ya han llegado a su cuenta
Epic Games: epicgames.com/account/parental-controlsChat de voz y chat de textoNadie, o solo amigos
Epic Games: el mismo panelSolicitudes de amistadPedir tu PIN para enviarlas o aceptarlas
Control parental de la consola o del móvilEl chat propio de la plataformaRevisarlo aparte
Dónde está cada ajuste, a 4 de octubre de 2026. Fuentes: WhatsApp y Epic Games.

Cómo hablarlo en casa

Lo primero que hizo el 017 fue felicitar a la madre por la confianza que había mostrado su hijo al contarlo. Las víctimas de grooming tienden a esconderlo por vergüenza o por culpa, y a veces creen que la relación con el adulto es real, explica el INCIBE. Si tu hijo te lo cuenta, su guía pide valorar el esfuerzo que le ha costado, creer lo que dice, no culparle y dejarle claro que estás de su lado. Nunca hay que ceder a un chantaje, porque empeora la situación.

Para lo que venga después, el centro de salud y el colegio pueden dar apoyo emocional y seguimiento, recuerda el INCIBE. Para hablar con alguien de fuera de casa, tu hijo tiene el Teléfono ANAR (900 20 20 10), gratuito y confidencial, con un psicólogo al otro lado, y la misma fundación atiende a padres y profesores en el 600 50 51 52. Al 017 puedes volver a llamar tú solo o con tu hijo, como le dijeron a aquella madre.

Para prevenirlo, la guía del INCIBE propone pactar en casa unas normas para usar internet, con horarios y con los dispositivos en zonas comunes, hablar con naturalidad de las relaciones y saber con quién juega y habla en la red. La última pauta que el 017 le dio a la madre va en esa línea, insistirle en que no comparta imágenes ni datos personales por internet.

En el caso del 017, el aviso llegó porque aquel chico le contó a su madre lo que estaba pasando en su móvil. Los ajustes de WhatsApp y de Epic se activan en un rato. La confianza para contar algo así se construye mucho antes, en conversaciones sin ninguna prisa, y en este caso fue lo que permitió empezar a frenarlo.


Si crees que tu hijo está en peligro ahora mismo, llama al 112. Para denunciar, la Policía Nacional atiende en el 091 y la Guardia Civil, en el 062, las 24 horas. Para que te orienten, el 017 del INCIBE es gratuito y confidencial y atiende de 8:00 a 23:00 todos los días, también por WhatsApp (900 116 117, guardándolo antes en la agenda) y por Telegram (@INCIBE017). El Teléfono ANAR, el 900 20 20 10, atiende a niños y adolescentes.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.