23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

¿Cuál es la galaxia más grande del universo? La midieron desde La Palma

Escribes en el buscador «cuál es la galaxia más grande del universo» y cada página te da una cifra. En una, IC 1101 mide 6 millones de años luz; en otra, 1,7 millones; en una tercera, equivale a 17 Vías Lácteas puestas en fila. ¿Con cuál te quedas?

Todas hablan de la misma galaxia. Lo que cambia es dónde se decide que se acaba, y eso es lo que ha medido con detalle un equipo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) con un telescopio de La Palma. Su trabajo circulaba desde julio como preprint, un borrador abierto a cualquiera, y el 2 de octubre de 2026 salió publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

La respuesta corta es IC 1101, la galaxia que domina el centro del cúmulo de galaxias Abell 2029, a unos 1.000 millones de años luz. Su cuerpo principal mide unos 1,7 millones de años luz de punta a punta y reúne unos 3,4 billones de masas solares en estrellas, unas 70 veces las de la Vía Láctea, según el IAC. El estudio lo firman 15 investigadores, casi todos de centros españoles, encabezados por Carlos Marrero-de la Rosa, del IAC.

Cuánto es 1,7 millones de años luz

Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año, unos 9,5 billones de kilómetros, como recuerda la NASA. La luz de Saturno tarda unos 70 minutos en llegarnos en su mejor noche del año, como contamos con su oposición de octubre. Para cruzar IC 1101 de lado a lado, la luz necesita 1,7 millones de años.

Para compararla con la nuestra, el IAC habla de unas 10 Vías Lácteas y Science News, de 17. Las dos cuentas están bien hechas; cambia la medida que se toma para la Vía Láctea. La NASA da la clásica, unos 100.000 años luz, y con ella salen las 17. En 2018, un estudio que encabezó el propio IAC encontró estrellas de su disco mucho más lejos de lo esperado y lo estiró hasta unos 200.000 años luz; con esa cifra serían entre 8 y 9. El «10» del IAC sale con una Vía Láctea de unos 170.000.

La comparación más visual también es del instituto. Si se pusiera entre la Vía Láctea y Andrómeda, dice, IC 1101 «casi cubriría» la distancia que las separa. Andrómeda está a unos 2,5 millones de años luz, según la NASA, de modo que taparía unas dos terceras partes del hueco.

Gráfico a escala con IC 1101 colocada entre la Vía Láctea y Andrómeda: la galaxia, una elipse de 1,7 millones de años luz, ocupa unas dos terceras partes de los 2,5 millones de años luz que separan las dos galaxias, que miden 100.000 y 260.000 años luz.
Con tamaños y distancia a escala, IC 1101 taparía unas dos terceras partes del hueco entre la Vía Láctea y Andrómeda. Fuentes: Marrero-de la Rosa et al. (A&A, 2026) y NASA.

Esos 1,7 millones son su eje largo. Desde aquí, IC 1101 se ve alargada, y a la altura del borde su lado corto mide algo más de un tercio, unos 650.000 años luz (el estudio da una proporción de 0,38 entre los dos ejes).

¿Dónde acaba una galaxia?

Una galaxia no tiene piel. Sus estrellas se van espaciando hacia fuera hasta que su luz se pierde en el fondo del cielo, y en un cúmulo como Abell 2029 las afueras de IC 1101 se mezclan además con la luz difusa del propio cúmulo, la de estrellas que ya no están atadas a ninguna galaxia.

Por eso las cifras bailan tanto. En 1991, un estudio de Juan Uson y sus colegas siguió su luz hasta unos 600 kiloparsecs del centro (un kiloparsec son unos 3.260 años luz), es decir, unos 2 millones de años luz, pero esa luz mezclaba galaxia y cúmulo. Webs de divulgación como WorldAtlas todavía le atribuyen 6 millones de diámetro, sin decir de dónde sale la cifra.

El equipo del IAC buscó otra cosa, el punto en el que IC 1101 deja de comportarse como una sola pieza. Siguió desde el centro hacia fuera su brillo, su color y su forma, y a unos 850.000 años luz (260 kiloparsecs) encontró un cambio en todo a la vez. A partir de ahí la galaxia se redondea, gira su orientación, cambia de color y su luz cae a otro ritmo. Ignacio Trujillo, coautor del estudio, lo describe en la nota del IAC como una transición física, el punto en el que sus estrellas «empiezan a no estar ligadas» a la galaxia.

El estudio da a ese radio un margen de unos 120.000 años luz arriba o abajo. Con todo, la medida deja dos conclusiones que parecen opuestas. Frente a las medidas clásicas, hechas con imágenes menos profundas, IC 1101 sale más grande. Por ejemplo, la zona de la que sale la mitad de su luz tiene ahora unos 240.000 años luz de radio, y un trabajo de 1995 daba unos 140.000. Frente a los millones de años luz que circulan por internet, en cambio, sale más pequeña, porque deja fuera la luz del cúmulo.

Cómo se midió desde La Palma

Las imágenes son del Telescopio Isaac Newton (INT), en el Observatorio del Roque de los Muchachos. Tiene un espejo de 2,54 metros y no nació aquí. Vio su primera luz en 1967 en Herstmonceux, en Inglaterra, y en 1984 volvió a funcionar en La Palma, adonde lo llevaron buscando mejor cielo, según el Grupo de Telescopios Isaac Newton.

Su ventaja fue la paciencia. Entre el 27 y el 30 de mayo de 2022, dentro de un programa que dirigía Fernando Buitrago, de la Universidad de Valladolid, apuntó a IC 1101 una y otra vez, con 79 exposiciones de 3 minutos en un filtro verde y 53 de 5 minutos en uno rojo. Suman más de 8 horas. El sondeo Sloan (SDSS), con un telescopio de 2,5 metros como el INT, le había dedicado menos de 3 minutos en el filtro rojo, y el DESI Legacy Survey, menos de 4.

Con esa exposición, la imagen llega a 30 magnitudes por segundo de arco cuadrado, la unidad con la que se mide el brillo de lo que ocupa una zona del cielo. Eso le permite distinguir luz unas cuatro veces más débil que la del Legacy Survey y unas once veces más débil que la del Sloan. La otra mitad del trabajo fue limpiar. La luz de las estrellas brillantes del campo, y la de la propia galaxia, se desparrama por la imagen y puede fabricar halos que no existen; el equipo modeló ese reflejo con detalle y lo restó antes de medir.

La galaxia IC 1101 en tres imágenes en color, del sondeo SDSS, del DESI Legacy Survey y del telescopio Isaac Newton de La Palma. En la del Isaac Newton, el halo oscuro que la rodea, que es su luz más débil, se ve mucho más grande.
IC 1101 con tres telescopios, de izquierda a derecha el sondeo SDSS, el DESI Legacy Survey y el Isaac Newton de La Palma. El gris claro es el fondo del cielo, y la mancha oscura que rodea la galaxia es su luz más débil, que crece con cada imagen más profunda. Imagen: C. Marrero-de la Rosa et al., A&A (2026), CC BY 4.0.

Una galaxia que sigue creciendo

Más allá del borde, la imagen del INT muestra estructuras muy tenues e irregulares que, según el IAC, llegan hasta unos 2 millones de años luz del centro. Lo más probable, apunta el instituto, es que sean restos de galaxias más pequeñas atrapadas y deshechas por la gravedad de IC 1101 y del cúmulo. El estudio marca ocho de estos rasgos, de la A a la H, con forma de penachos alargados, grumos difusos o envolturas asimétricas.

Dos de ellos, a los lados de la galaxia, coinciden con algo que ya se había visto en rayos X. El telescopio espacial Chandra, de la NASA, había detectado en el gas caliente del cúmulo una espiral que se aleja unos 2 millones de años luz del centro y un «chapoteo» de gas más frío, huellas de un choque de refilón con otro grupo de galaxias hace entre 2.000 y 3.000 millones de años. Esos dos rasgos de estrellas caen sobre el chapoteo y terminan donde termina la espiral.

La masa también crece hacia fuera. Dentro del borde hay unos 3,4 billones de soles en estrellas; contando hasta esos restos, unos 4,2 billones. Marrero-de la Rosa lo resumió en agosto a Science News con un «no ha terminado». El IAC va más allá y la ve como una galaxia del futuro, porque muchas de las más masivas podrían acabar con un tamaño así a fuerza de tragarse a otras, e IC 1101 habría llegado antes. También la usa como examen para las teorías. Si los modelos del universo no consiguen fabricar algo parecido en el tiempo que ha pasado desde el Big Bang, apunta el instituto, se les estaría escapando una parte del proceso.

¿Es la más grande que existe?

Es la más grande que se conoce con una medida firme de su borde, que es como lo formula el propio IAC. El estudio sitúa ese borde entre los mayores medidos nunca en una galaxia, pero que existan otras mayores sin medir, o sin descubrir, no se puede descartar.

Ojo también con las radiogalaxias, que a veces se cuelan en estas listas. Son galaxias cuyo agujero negro central lanza dos chorros de partículas que brillan en ondas de radio, y pueden ser enormes. Los de Porphyrion, presentados en 2024, ocupan unos 23 millones de años luz, según Caltech. Pero lo que mide 23 millones son los chorros de plasma, y la galaxia de la que salen es unas 10 veces más masiva que la Vía Láctea, como explica la misma nota. Si lo que cuentas son estrellas, la marca sigue siendo de IC 1101.

De todas las cifras que te ha dado el buscador, la que lleva detrás una medida del borde es la de 1,7 millones de años luz. Es, además, una foto con retraso. La luz que recogió el telescopio de La Palma salió de IC 1101 hace unos 1.000 millones de años, y ya entonces sus afueras estaban llenas de restos de otras galaxias a medio digerir.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

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