Cómo detectar una videollamada falsa hecha con IA
Te han dicho que vas a charlar un minuto por videollamada con otro participante de un estudio. Al otro lado aparece una mujer y habláis de lo que os hace ilusión de este año; asiente mientras hablas y, si la interrumpes, se calla y te deja seguir. Al colgar, un cuestionario te pregunta si en algún momento se te pasó por la cabeza que no fuera una persona.
Casi la mitad de quienes vivieron esa escena dijeron que habían hablado con alguien real. Era una inteligencia artificial, Griffin-Lite, la versión de prueba del modelo Griffin que la empresa estadounidense Tavus presentó el 1 de octubre de 2026. En su prueba, 26 de 54 participantes (el 48 %) creyeron que su interlocutora era una persona, frente a 1 de 41 con el sistema anterior de la empresa.
¿Quiere decir que ya no puedes fiarte de una cara en la pantalla? Para mover dinero o dar un código, verla nunca debió bastar, y ahora menos todavía. La prueba tiene límites que conviene conocer, y las defensas que funcionan no dependen de tener buen ojo. Con un texto, a la IA la delatan sus muletillas, como vimos en cómo saber si un texto lo ha escrito una IA; para saber si una videollamada es falsa, las pistas son otras.
Qué midió Tavus y qué se quedó fuera
Tavus reclutó a los participantes en una plataforma de investigación independiente y les dijo que hablarían un minuto con otra persona sobre lo que esperaban del año. Al otro lado había un personaje de Griffin-Lite, con la cara, la voz y las respuestas generadas en tiempo real. Solo al final del cuestionario les preguntó si habían sospechado algo y, después, les contó a todos que era una IA.
Más de la mitad dijo que la idea ni se le había pasado por la cabeza, y casi todos ellos creyeron haber hablado con alguien real. Quienes sospecharon solían hacerlo en los primeros 20 segundos. Los dos grupos estaban muy seguros de su respuesta, con una confianza media del 79 % entre los que dijeron «persona» y del 81 % entre los que dijeron «IA», y en conjunto le pusieron un 5,6 sobre 7 cuando les preguntaron si parecía de fiar.

Antes de sacar conclusiones, conviene mirar cómo se hizo. Tavus diseñó la prueba, la llevó a cabo y publicó los resultados sin revisión externa. Fueron 54 personas, en llamadas de un minuto y convencidas de que hablarían con un humano, algo que juega a favor de la máquina. Visto al revés, 28 de esos 54 participantes respondieron que habían hablado con una IA aunque nadie les había avisado.
La única comprobación de fuera llega de NVIDIA. Su banco de pruebas VideoFDB, creado con la empresa David AI, pone nota de 0 a 5 a cómo reaccionan estos sistemas ante 237 fragmentos de videollamadas reales, y quien puntúa es otro modelo de lenguaje. En la tabla que publica NVIDIA, Griffin-Lite va primero en las dos pruebas, aunque sigue por debajo de las personas. En la de percepción, que mide si entiende lo que pasa en la llamada, saca un 3,73 frente al 4,20 de la referencia humana; en la de generación, que valora cómo responde con la voz y la cara, un 3,83 frente a 3,92. También tarda más en reaccionar, con una mediana de 2,2 segundos frente a 1,4 de las personas en la prueba de percepción.
Por qué te afecta aunque nunca hables con Griffin
Hoy no puedes usarlo. Griffin-Lite solo está abierto a un grupo de probadores elegidos por Tavus, sin precio, fecha ni idiomas anunciados, y la empresa espera lanzarlo muy pronto, en cuanto resuelva los riesgos de seguridad. Ella misma admite que lo que lo hace tan natural también sirve para engañar a alguien y hacerle creer que no habla con una IA, y asegura que trabaja en avisos para evitarlo.
Según la propia empresa, al modelo le basta una imagen de referencia para generar cada fotograma, con todo lo que se ve, de los brazos al fondo, y su generador de voz puede clonar una voz con unos diez segundos de audio. Es lo que cabe en una foto de perfil y en un audio de WhatsApp. Sus normas de uso exigen el consentimiento expreso de la persona a la que se copia y avisar de que se está hablando con una IA, pero solo obligan a quien las acepta.
Los estafadores no han esperado a Griffin. El FBI avisó en diciembre de 2024 de que ya generan vídeos para videollamadas en directo en las que se hacen pasar por directivos, policías u otras autoridades, y para «demostrar» que el desconocido con el que chateas es una persona real.
El caso más conocido es el de la consultora de ingeniería británica Arup. A principios de 2024, un empleado de finanzas de su oficina de Hong Kong entró en una videoconferencia con quien creía que era el director financiero y con varios compañeros. Todos eran falsos. Hizo 15 transferencias por un total de 200 millones de dólares de Hong Kong (unos 25,6 millones de dólares estadounidenses), según la policía de Hong Kong, que añadió que aquellos vídeos estaban grabados de antemano y no llegaron a conversar con él. Arup confirmó después que se usaron voces e imágenes falsas. Griffin, en cambio, está pensado para conversar y reaccionar a lo que ve.
En España, el 017 del INCIBE atendió a una empresa cuyos empleados recibieron la llamada de uno de sus directivos, con su voz exacta, y acabaron haciendo una transferencia para comprar una máquina antes de una supuesta auditoría. En septiembre de 2026, la policía griega desarticuló una banda que, cuando la víctima dudaba, le sugería consultarlo con un familiar y le pedía su número. Llamaba a ese familiar haciéndose pasar por una compañía telefónica, le grababa la voz en esa breve conversación, la clonaba con IA y volvía a llamar a la víctima con esa voz para «confirmar» la historia. Se calcula que sacó más de un millón de euros.
Las señales que todavía delatan una cara falsa
Las pistas visuales siguen sirviendo contra los montajes más baratos. El FBI aconseja fijarse en manos deformadas, dientes u ojos poco naturales, caras difusas o irregulares, gafas o joyas raras, sombras que no cuadran, retrasos, una voz que no encaja con la imagen y movimientos poco naturales.
También puedes ponerla a prueba. Investigadores de la Universidad de Nueva York grabaron a 47 personas haciendo gestos ante la cámara y los pasaron por tres programas que crean caras falsas en directo, en un estudio presentado en 2024 en el congreso europeo de seguridad y privacidad del IEEE. Entre los gestos que más deformaban la imagen falsa estaban estos:
- Taparse parte de la cara con la mano y moverla.
- Apretarse la mejilla o la frente con un dedo.
- Sacar un poco la lengua.
- Ponerse y quitarse unas gafas de sol.
Girar la cabeza fue, de lejos, la prueba que peor funcionó. Ninguna garantiza que una videollamada falsa se delate sola frente a un modelo como Griffin, que genera la escena entera; en los vídeos de Tavus juega a «Simón dice» y copia los gestos que le piden.
Tampoco conviene fiarse mucho del propio ojo. En un experimento publicado en 2021 en la revista iScience, con 210 participantes, la gente no logró distinguir de forma fiable los vídeos falsos de los auténticos, tendía a dar por buenos los falsos y se creía mejor detectora de lo que era. En la prueba de Tavus, los que respondieron «persona» estaban seguros al 79 %.
Fíjate más en lo que te piden que en la cara
En todos esos casos, la cara o la voz solo servían para que bajaras la guardia. La estafa asoma después, en lo que te piden, y suele traer alguna de estas señales:
- Prisa. Tiene que ser ya, antes de que cierre el banco, de que llegue una auditoría o de que «pase algo».
- Secreto. «No se lo cuentes a nadie», «es confidencial». En el caso de Arup, el primer correo ya pedía una operación secreta.
- Dinero o datos. Una transferencia, un bizum, criptomonedas, tarjetas regalo, el código que te acaba de llegar por SMS o una contraseña.
- Un canal distinto del habitual. Un número que no tienes guardado, «se me ha roto el móvil» o una aplicación que no usáis nunca. El INCIBE aconseja desconfiar de los contactos por canales poco habituales, aunque parezcan de alguien de confianza.
- Que no cuelgues, o que te animen a consultarlo con alguien y te pidan su número, como hacía la banda griega.
Acuerda una palabra clave con tu familia
El FBI recomienda pactar con la familia una palabra o una frase secreta para comprobar quién llama. Funciona porque el estafador puede copiar una cara y una voz, pero no algo que nunca ha salido de casa. Para que sirva, conviene seguir unas pautas sencillas:
- Que sea fácil de recordar con nervios y que no salga en tus redes: nada del nombre del perro ni del equipo de fútbol.
- Mejor acordarla en persona que por escrito. Si a alguien le roban la cuenta de WhatsApp, el chat familiar deja de ser secreto.
- Pídela con calma, como algo normal («antes de nada, dime la palabra»). Si no la sabe, se enfada o cambia de tema, cuelga.
- Vale igual para una llamada de voz, un audio o una videollamada.
Cuelga y llama tú al número de siempre
Si algo no encaja, corta y contacta tú con esa persona en el número que ya tenías guardado o por el grupo de siempre. Nunca en un número que te den durante la llamada ni a través de alguien que te propongan ellos. Que en la pantalla aparezca un número conocido tampoco prueba nada, porque se puede falsificar, como contamos al hablar del prefijo 400 de las llamadas comerciales.
En el trabajo, el INCIBE aconseja que ningún pago se autorice por teléfono, solo por correo electrónico o en persona, y que los importes altos necesiten el visto bueno de más de una persona. Una videoconferencia, por convincente que sea, no debería poder saltarse ese paso.
Qué obliga la ley europea desde agosto
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplica el artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial. Obliga a que los sistemas de IA pensados para hablar con personas les avisen de que son una IA, salvo que resulte evidente, y a quien use la IA para crear un vídeo, un audio o una imagen falsos que parezcan reales (lo que el reglamento llama «ultrasuplantación») a decir que están manipulados. Las IA que generan audio, imágenes, vídeo o texto también deben marcar lo que crean en un formato legible por máquina; las que ya estaban a la venta antes de agosto tienen hasta el 2 de diciembre de 2026 para cumplir esa parte, según el Reglamento 2026/1744, publicado en julio.
Las multas llegan a 15 millones de euros o al 3 % de la facturación mundial anual, la cifra que sea mayor, y para pymes y empresas emergentes, la menor. Si Tavus ofrece algún día Griffin en la Unión Europea, tendrá que avisar de que es una IA. El reglamento te protege de las empresas que cumplen la ley, pero quien quiere vaciarte la cuenta no la cumple, ni va a ponerle una etiqueta a su cara falsa.
Si ya has pagado o has dado datos
- Llama a tu banco cuanto antes, por sus canales oficiales, para intentar frenar o anular la operación. Si se niega, el INCIBE recomienda reclamar ante el Banco de España.
- Guarda las pruebas, como el registro de la llamada, el número, capturas y grabaciones si las tienes.
- Denúncialo ante la policía con esas pruebas.
- Avisa a la persona a la que han suplantado y a tu entorno, para que no caiga nadie más.
- Llama al 017, la línea de ayuda del INCIBE. Es gratuita y confidencial, atiende todos los días de 8:00 a 23:00 y también por WhatsApp (900 116 117) y Telegram (@INCIBE017).
La llamada de la prueba de Tavus duraba un minuto y nadie pedía nada, solo charlar sobre lo que te ilusiona del año. Una estafa necesita un paso más, que acabes enviando dinero o un código, y en ese paso da igual lo real que parezca la cara. Basta con una palabra que solo conoce tu familia, o con colgar y marcar tú el número de siempre.
Fuentes
- Tavus: «Griffin: The First Human Interaction Model» (1 de octubre de 2026), con la prueba de un minuto y los resultados de VideoFDB, y sus normas de uso (en vigor desde el 14 de abril de 2026).
- NVIDIA y David AI: VideoFDB, tabla de resultados de percepción y generación (consultada el 3 de octubre de 2026).
- EUR-Lex: Reglamento (UE) 2024/1689, de inteligencia artificial (artículos 50, 99 y 113), y Reglamento (UE) 2026/1744, ómnibus digital sobre IA (DOUE del 24 de julio de 2026), que añade el apartado 4 al artículo 111.
- FBI (IC3): aviso I-120324-PSA sobre el uso de la IA generativa en fraudes (3 de diciembre de 2024).
- INCIBE: suplantación del CEO con voz clonada, caso real del 017 (9 de enero de 2024), y línea de ayuda 017.
- Hong Kong Free Press (AFP): la estafa de 200 millones de dólares de Hong Kong con una videoconferencia falsa (5 de febrero de 2024), y CNN: Arup, la empresa víctima (17 de mayo de 2024).
- Euronews: Grecia desarticula una red que clonaba voces de familiares con IA (20 de septiembre de 2026).
- Govind Mittal, Chinmay Hegde y Nasir Memon (Universidad de Nueva York): «GOTCHA: Real-Time Video Deepfake Detection via Challenge-Response», IEEE EuroS&P 2024.
- Nils C. Köbis, Barbora Doležalová e Ivan Soraperra: «Fooled twice: People cannot detect deepfakes but think they can», iScience (octubre de 2021).
- Portada y gráfico: ilustración y gráfico propios de Ping Cero, con los datos de Tavus.

