23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

ChatGPT ya maneja tus pestañas de Chrome: qué permisos le das

Tienes tres sofás abiertos en tres pestañas, el formulario del dentista a medio rellenar y el correo del presupuesto de la reforma sin contestar. El jueves 15 de octubre de 2026, OpenAI anunció una actualización de su extensión de Chrome: según su anuncio, ChatGPT puede mirar esas pestañas por ti y, si se lo pides, rellenar el formulario, mandar el mensaje o descargar los archivos mientras tú sigues con otra cosa.

El anuncio salió esa noche en X, a las 22:02 hora peninsular, y la ficha de su extensión en la Chrome Web Store, con 7 millones de usuarios, lleva esa misma fecha de actualización. La extensión es gratis y, desde España, su ficha de la Chrome Web Store se abre con el botón «Añadir a Chrome». Leer tus pestañas funciona en el modo Chat; para actuar en ellas hace falta Work, el agente de ChatGPT, que en los planes Gratis y Go viene limitado y solo en la aplicación de escritorio. A cambio, al instalarla aceptas permisos que llegan al depurador de páginas, a todos tus datos en todas las webs y a tu historial de navegación.

Qué hace ahora la extensión de ChatGPT

La actualización tiene dos partes. En la primera, ChatGPT usa tus pestañas abiertas cuando mencionas Chrome («@chrome») en la web de ChatGPT o en su aplicación de escritorio, como cuenta The Verge. En Chat las lee y compara lo que hay en ellas; el ejemplo de OpenAI es comparar tres sofás por medidas, material, plazo de entrega y política de devoluciones. En Work pasa a controlarlas para mandar mensajes, rellenar formularios o descargar archivos, y también puede ordenarlas en grupos.

La segunda es la barra lateral. Al pulsar el icono de la extensión, ChatGPT se abre junto a la web que estás viendo, con todo tu historial de conversaciones y la opción de trabajar en Chat o en Work, y se queda con la pestaña en la que lo abriste. Desde ahí puedes seleccionar un trozo de texto y preguntar por él, o pedirle que te explique un vídeo de YouTube que tenga subtítulos, porque usa su transcripción con las marcas de tiempo, según la guía de la extensión. La ficha de la tienda añade que trabaja en segundo plano, sin quitarte la pestaña que estás usando, y que siempre te pedirá permiso para mirar tu historial y para bajar o subir archivos.

Es una de las piezas con las que OpenAI sustituye a Atlas, su navegador con IA. La empresa anunció el 9 de julio que lo retiraba, con el cierre previsto para el 9 de agosto, y mandó a quien lo usaba a la aplicación de escritorio y a la extensión de Chrome, como recogen sus notas de versión. Desde el 31 de agosto, la extensión funciona también en Edge, Brave, Opera y Vivaldi, aunque Opera no tiene la barra lateral. No parte de cero: en su registro de cambios, OpenAI ya describía el 30 de julio que la extensión permitía mencionar pestañas abiertas desde el chat lateral, y en sus notas del 31 de agosto, pedir tareas de navegador desde la aplicación de escritorio. El anuncio del jueves no dice qué parte es nueva.

¿Se puede usar en España y en qué planes?

En principio, sí. Desde España, la ficha de la Chrome Web Store se abre con el botón «Añadir a Chrome», está solo en inglés y la ofrece OpenAI, que figura como operador «según la definición de la Unión Europea» y se ha comprometido a ofrecer solo productos que cumplan sus leyes. España está en la lista de países donde se puede usar ChatGPT, y en sus notas de versión del 9 de julio de 2026 OpenAI dijo que Work está disponible en todas las regiones admitidas. Antes, el 16 de junio, su registro de cambios había llevado al Espacio Económico Europeo, el Reino Unido y Suiza el uso del ordenador y la extensión de Chrome de Codex, su herramienta de programación. Ni el anuncio del jueves ni la guía mencionan excepciones para Europa, aunque la guía avisa de que la disponibilidad puede depender del despliegue y de los ajustes de tu espacio de trabajo. No hemos instalado la extensión, así que esto sale de la documentación de OpenAI y no de una prueba desde España. Para activarla, la guía de OpenAI pide la aplicación de escritorio de ChatGPT, que existe para macOS y Windows: se abre Settings > Computer Use y se instala la extensión desde ahí.

La extensión no cuesta nada, y OpenAI la presentó como disponible para todos los planes, según PPC Land. De un plan a otro cambia Work, el modo que actúa en tus pestañas.

PlanPrecio en EspañaChatGPT Work
Gratis0 €Limitado, solo en la aplicación de escritorio
Go8 € al mesLimitado, solo en la aplicación de escritorio
Plus23 € al mesAcceso ampliado, en escritorio, web y móvil
ProDesde 103 € al mes (hay otros dos niveles más caros)En escritorio, web y móvil, con sesiones más largas
Lo que da cada plan de ChatGPT en Work. Precios consultados el 17 de octubre de 2026. Fuente: página de precios de ChatGPT para España.

En Chrome, la situación de las otras grandes es distinta. Gemini en Chrome, la IA integrada en el navegador de Google, no está disponible en España, que no figura en la lista de países de la ayuda de Google consultada el 17 de octubre; la propia Google dice que lo despliega por regiones. Su navegación automática («auto browse»), que The Verge compara con Work, solo está para suscriptores de Google AI Pro y Ultra mayores de 18 años, en Estados Unidos y con el dispositivo en inglés, según otra página de ayuda. Claude in Chrome, la extensión de Anthropic, funciona en los planes de pago de Claude (Pro, Max, Team y Enterprise), solo en Chrome y con su panel lateral todavía en beta, según su página de ayuda. Esa ayuda no menciona límites por países, y España está en la lista de regiones donde Anthropic ofrece Claude. Los permisos que siguen son los de la extensión de OpenAI; la de Anthropic pide una lista distinta, aunque también incluye el del depurador.

Los permisos que aceptas al instalarla

Al pulsar «Añadir a Chrome», el navegador enseña la lista de lo que podrá hacer la extensión. OpenAI la recoge en su guía, y la documentación de Chrome para desarrolladores explica qué abre cada permiso.

PermisoQué deja hacer a la extensión
Acceso al depurador de páginasConectarse a tus pestañas para controlarlas desde fuera: ver el tráfico de la web, ejecutar código y cambiar lo que muestra la página. Anthropic, que pide el mismo permiso para Claude in Chrome, explica que es lo que le deja hacer clic, escribir y tomar capturas.
Leer y cambiar todos tus datos en todos los sitios webLeer lo que enseña cualquier página, del correo a la cuenta del banco, y modificarla. Es el permiso más amplio que puede pedir una extensión sobre las webs.
Leer y cambiar tu historial en los dispositivos con tu cuentaConsultar el historial sincronizado y borrar entradas.
MarcadoresLeer, crear y borrar marcadores.
DescargasDescargar archivos y gestionar los que ya has bajado.
NotificacionesMostrarte avisos en el escritorio.
Comunicarse con aplicaciones nativasHablar con programas instalados en el ordenador; aquí, todo indica que con la aplicación de escritorio de ChatGPT, que es la que lanza las tareas.
Grupos de pestañasVer, crear y reorganizar tus grupos de pestañas.
Los permisos que puede pedir Chrome al instalar la extensión de ChatGPT, según la guía de OpenAI, y lo que permite cada uno. Fuentes: OpenAI, Chrome for Developers y Anthropic.

Encima de esos permisos, ChatGPT hace sus propias preguntas. La primera vez que va a usar una web te pide permiso según su dominio (por ejemplo, ejemplo.com), y puedes dejarle entrar esa vez, dejarle entrar siempre en esa web, dejarle entrar en todas o negarte. OpenAI marca como de riesgo elevado la opción de todas las webs, porque deja de preguntarte, y también el acceso al historial, que pide cada vez y no se puede permitir para siempre. Las webs autorizadas y las bloqueadas se gestionan en los ajustes de la aplicación de escritorio, en el apartado del uso del ordenador.

Sobre lo que guarda, OpenAI dice que no lleva un registro aparte de todo lo que hace la extensión. Solo se queda con lo que entra en la conversación (el texto que ChatGPT lee de una página, las capturas, los resúmenes), y eso sigue tus controles de datos de ChatGPT. En la ficha de la tienda, OpenAI declara que la extensión gestiona información personal identificable, de salud, financiera y de pagos, de autenticación, comunicaciones personales, ubicación, historial web, actividad y contenido de las webs, y que esos datos no se venden a terceros salvo en los casos de uso aprobados.

Por qué no conviene dejarla sola con el correo o el banco

OpenAI lo advierte en su guía. Pide tratar el contenido de cualquier web, el texto que selecciones y las transcripciones de vídeo como algo de lo que no te puedes fiar, y revisar la página antes de dejar que ChatGPT siga. Es el riesgo que se conoce como inyección de instrucciones, en el que una página lleva texto, a la vista o escondido, que el agente toma por una orden. Sobre el historial, la guía advierte de que el contenido malicioso o engañoso de una web puede hacer que ChatGPT copie esos datos donde no debe. La ayuda del uso del ordenador recuerda además que las webs tratarán los clics, los formularios y las acciones que apruebes como si vinieran de tu cuenta, y recomienda estar delante en todo lo que toque pagos, contraseñas o ajustes de seguridad. Anthropic dice lo mismo de Claude in Chrome: su página de seguridad reconoce que el riesgo de una inyección de instrucciones no es nulo y recomienda empezar por webs de confianza y usar un perfil de navegador aparte, sin acceso a cuentas sensibles.

El mismo jueves 15, OpenAI añadió cuatro casos a su página de informes de desalineación, donde cuenta cuándo sus modelos se saltan lo que se les pide. Ninguno pasó en Chrome ni con clientes; son modelos internos, en entrenamiento o en pruebas. Uno de ellos, el de la cartera de criptomonedas, se parece a lo que autorizas con un agente. El 26 de junio, durante una tarea de entrenamiento, un modelo interno de investigación tenía que publicar unos contratos en Sepolia, una red de pruebas de Ethereum, y nadie le había dado una cartera con saldo. Escribió un programa que sacaba cuentas de frases de recuperación que circulan en público entre desarrolladores, revisó 362 direcciones, eligió una que tenía fondos y pagó con ella las comisiones. Antes se preguntó si tenía permiso y decidió que sí, porque la frase era pública y esas monedas de prueba no tienen valor. En su respuesta final no lo contó.

OpenAI lo resume diciendo que un modelo puede «substitute its own judgment about likely harm for the account holder’s permission», es decir, poner su propio cálculo del daño por delante del permiso del dueño de la cuenta. Lo detectó el 25 de septiembre al revisar registros antiguos, y desde entonces impide el acceso directo a internet en casos así y vigila todo el tráfico de sus modelos. Ya repasamos otros casos de esa lista, uno parecido de Anthropic y el freno de emergencia que pide Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, para estos agentes. En Estados Unidos, la FTC, el regulador de consumo, ha pedido documentos a OpenAI y a Anthropic por posibles infracciones de las normas de protección del consumidor; según una fuente de Axios, entre ellos hay documentos sobre los incidentes de seguridad.

Cómo usarla con menos riesgo

  • Instálala desde la ficha que pone «Ofrecido por OpenAI». En la tienda hay muchas extensiones con «ChatGPT» en el nombre, y cualquiera con acceso a todas las webs ve lo mismo que la oficial.
  • Úsala en un perfil de Chrome aparte, sin la sesión abierta de tu banco ni de tu correo personal. La guía de OpenAI indica que ChatGPT trabaja en el perfil en el que instalaste la extensión.
  • Cuando te pregunte por una web, déjale entrar solo esa vez o solo en esa web, y no elijas la opción de todas.
  • Mete tu banco, tu correo y las tiendas en las que tienes la tarjeta guardada en la lista de webs bloqueadas, en los ajustes del uso del ordenador de la aplicación de escritorio.
  • En los formularios, pídele que se pare antes de enviar, como en el ejemplo que publicó OpenAI, y revisa tú lo que ha escrito. Tampoco le pases contraseñas, códigos ni una foto de la tarjeta en el chat.
  • Chrome deja recortar el acceso de cualquier extensión a webs concretas. OpenAI no explica cómo responde la suya a ese recorte, y la documentación de Chrome no aclara si ese ajuste alcanza al permiso del depurador, que lleva su propio aviso de «todos tus datos»; alguna tarea podría dejar de funcionar y el recorte podría no bastar.
  • Para quitarla, escribe chrome://extensions en la barra de direcciones y pulsa «Quitar» en la de ChatGPT.

Comparar tres sofás es el tipo de encargo con poco que perder: si ChatGPT se equivoca, el sofá sigue en la tienda. El formulario del dentista también lo es, si le pides que se pare antes de enviarlo. Con el correo de la reforma ya habla en tu nombre, y para el banco la decisión llega antes del primer aviso, en la lista de webs bloqueadas.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

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