23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

Terafab, la fábrica de chips de Musk: qué es, cuánto costará y cuándo

Si este otoño has mirado lo que cuesta un kit de memoria RAM o una tarjeta gráfica, ya has notado lo que pasa cuando la inteligencia artificial acapara la producción de chips. Elon Musk asegura que a sus empresas también les faltan, y su solución es fabricarlos él mismo, en Texas, en un proyecto que se llama Terafab.

Terafab es un proyecto de Tesla y de SpaceX (que en febrero de 2026 compró xAI, la empresa de Grok), con Intel como socio tecnológico. Tiene dos partes, una fábrica de investigación en la Gigafactory de Tesla en Austin y una gran planta en el condado de Grimes, a una hora al noroeste de Houston, cuyas obras empezarían el 1 de diciembre de 2026 y terminarían a finales de 2028, según los acuerdos firmados con el estado de Texas. El precio depende del papel que mires: más de 16.800 millones de dólares para la primera fase, según SpaceX y el gobierno de Texas, y hasta 119.000 millones si se construye entera, según un aviso oficial del condado. Chips de Terafab todavía no hay, y el sábado 10 de octubre el propio Musk admitió que aprender a hacerlos bien puede llevar «bastantes años», según Bloomberg.

Quién hace Terafab y qué pinta Intel

Musk soltó la idea en la junta de accionistas de Tesla del 6 de noviembre de 2025, donde dijo «quizá tengamos que hacer una Tesla Terafab», según Tom’s Hardware. La presentó en directo por X el sábado 21 de marzo de 2026, desde una antigua central eléctrica del centro de Austin, como un proyecto conjunto de Tesla, SpaceX y xAI. Hoy son, en la práctica, dos empresas, porque xAI pasó a ser una filial de SpaceX, que cotiza en bolsa desde junio.

Intel se sumó el 7 de abril con un mensaje en X en el que decía que su capacidad para diseñar, fabricar y empaquetar chips «a gran escala» ayudaría a Terafab. El contrato no se ha publicado. Tom’s Hardware entiende que Intel le cedería su tecnología de fabricación, aunque no está claro si también ayudaría a arrancar la producción. El folleto de salida a bolsa de SpaceX lo deja en el aire. Con Tesla solo hay acordado «un marco general»; los plazos, hitos e inversiones de cada proyecto están por negociar, y «ni Tesla ni Intel están obligadas a seguir en el proyecto».

Austin y Grimes, dos fábricas distintas

En marzo, Musk situó Terafab en el campus norte de la Gigafactory de Tesla, en Austin. Allí se ha quedado la parte pequeña, una fábrica de investigación conocida como ATCF (Advanced Technology Chip Fab) que lleva Tesla. En la presentación de resultados del 22 de abril, Musk le puso precio y tamaño, unos 3.000 millones de dólares y «unos pocos miles de obleas al mes», lo justo para probar ideas y comprobar que un proceso funciona antes de fabricar en serie, según recogió DCD. El Austin American-Statesman fotografió el terreno en obras el 6 de agosto.

La fábrica grande, la que produciría en masa, la lleva SpaceX y va unos 160 kilómetros al este, al condado de Grimes, sobre los terrenos de una central eléctrica ya derribada junto al embalse de Gibbons Creek. El 6 de agosto, SpaceX y el gobernador de Texas, Greg Abbott, anunciaron que la primera fase supondrá más de 16.800 millones de dólares y 3.000 empleos, y que la planta completa ocuparía más de 100 millones de pies cuadrados, unos 9,3 millones de metros cuadrados. Texas le ha concedido una ayuda de 30 millones de su fondo para empresas, que se cobra según los empleos que cree. Según los acuerdos con el condado que publicó la cadena local KBTX, tendrá sus propias centrales de gas, no se conectará a la red eléctrica de Texas y sacará el agua del embalse.

Qué chips haría y con qué tecnología

En Austin, Musk habló de dos tipos de chip, según Tom’s Hardware. Uno serviría para ejecutar la IA dentro de los coches de Tesla, el robotaxi Cybercab y el robot humanoide Optimus. El otro, más potente y preparado para aguantar el espacio, iría en los centros de datos en órbita que quiere lanzar SpaceX, una idea parecida a la que prueba Google con su satélite Suncatcher, aunque a otra escala. Musk calculó que el 80 % de lo que saliera de Terafab acabaría en el espacio, según Electrek. En agosto, en X, rebajó la cifra a un 75 % para las naves espaciales con IA y un 25 % para Optimus, un cálculo «muy aproximado», según Not a Tesla App.

El AI5, el próximo chip de Tesla, no saldrá de Terafab. Lo fabricarán Samsung, que gana como nunca con la memoria, en su planta de Taylor (Texas), y TSMC en Arizona. Musk prometió muestras y «quizá un pequeño número de unidades» en 2026, con la producción en masa en 2027, y el jefe del negocio de fundición de Samsung la sitúa en la segunda mitad de 2027, según Not a Tesla App. El siguiente, el AI6, también lo hará Samsung, por un contrato de 16.500 millones de dólares firmado en 2025. Así que Terafab quedaría para generaciones posteriores, sin que Tesla haya dicho cuál ni cuándo.

La tecnología también ha cambiado por el camino. Antes de la presentación, Musk había hablado de fabricar a 2 nanómetros, el proceso más avanzado que TSMC tenía en marcha, aunque en Austin no repitió la cifra, según Tom’s Hardware. El 22 de abril, Musk dijo que usarían el 14A de Intel, de la clase de 1,4 nanómetros, que aún no estaba «del todo terminado» y que estaría «bastante maduro» cuando Terafab creciera. Intel prevé la producción de riesgo del 14A para sus propios chips en la segunda mitad de 2027 y la producción en volumen en 2028, como dijo su consejero delegado, Lip-Bu Tan, al presentar resultados el 23 de julio.

¿Cuánto es un teravatio de cómputo?

La meta de Terafab se mide en vatios. Musk quiere fabricar cada año chips que, sumados, consuman un teravatio, es decir, mil gigavatios. Como referencia, el récord de demanda eléctrica instantánea de la España peninsular que recogen los informes de Red Eléctrica es de 45,45 gigavatios, del 17 de diciembre de 2007. En la presentación, Musk calculó que el mundo produce hoy unos 20 gigavatios de chips de IA al año, un 2 % de lo que necesitarían sus empresas, y repartió el resto en 100 o 200 gigavatios para la Tierra y del orden de un teravatio para el espacio.

Contado en obleas (los discos de silicio de los que se cortan los chips), Electrek recogió dos metas de la presentación, 100.000 obleas al mes al arrancar y un millón a pleno rendimiento. TSMC, el mayor fabricante del mundo, produjo unos 15 millones en todo 2025, alrededor de 1,25 millones al mes, contando también sus fábricas de procesos antiguos, según Tom’s Hardware. Terafab aspira a acercarse a esa cifra desde un solo sitio, con empresas que nunca han fabricado un chip.

Cuánto costará, y por qué las cifras no cuadran

Cada cifra que circula sale de un documento distinto y mide una cosa distinta, como se ve en esta tabla.

Cifra (dólares)Qué cubreQuién la da y cuándo
20.000 a 25.000 millonesTerafab tal como se presentó en AustinMedios, tras la presentación del 21 de marzo de 2026; solo Futurism se la atribuye a Musk. Tesla aclaró que no estaba en su presupuesto de inversiones para 2026
3.000 millonesLa fábrica de investigación de AustinMusk, en los resultados de Tesla del 22 de abril
55.000 millonesLas «fases iniciales» de GrimesAviso del condado de Grimes con la solicitud de SpaceX (mayo)
119.000 millonesGrimes completo, si se hacen todas las fasesEl mismo aviso del condado
5.000 millonesLo mínimo que SpaceX se compromete a invertir en Grimes antes de 2030Acuerdo fiscal con el condado (junio), según KBTX
Más de 16.800 millonesLa primera fase de GrimesSpaceX y el gobernador de Texas (6 de agosto)
5 billonesLo que costaría llegar al teravatio al añoBernstein (marzo), según Tom’s Hardware
Las cifras de Terafab, con lo que cubre cada una y quién la da. Fuentes: condado de Grimes, gobierno de Texas, KBTX, DCD, Futurism y Tom’s Hardware.

Los 55.000 y los 119.000 millones salen del aviso de audiencia pública que colgó el condado de Grimes en mayo, antes de votar la exención fiscal, y separan la inversión de las «fases iniciales» del total «si se construyen fases adicionales». En agosto, SpaceX anunció más de 16.800 millones para la «primera fase», en singular. Es lo que suma la fase 1 en las solicitudes de rebaja fiscal que Terafab AI, la sociedad de SpaceX para el proyecto, presentó a los dos distritos escolares de la zona, 10.370 millones en Anderson-Shiro y 6.430 en Iola, de cuatro fases en cada uno, según KBTX. Qué fases son las «iniciales» de los 55.000 millones, SpaceX no lo ha dicho. Desde septiembre, además, pleitea para que no se publiquen su solicitud de la exención, los datos de costes ni las compras de terrenos, después de que la Fiscalía General de Texas ordenara entregar casi todos esos papeles, según KBTX.

SpaceX ha firmado bastante menos. Con el acuerdo que el condado aprobó el 3 de junio por cuatro votos a uno, la fábrica no pagará la parte del condado del impuesto sobre la propiedad de 2027 a 2036. A cambio, SpaceX se compromete a invertir al menos 5.000 millones antes de 2030 y a crear 1.800 empleos antes de 2035, y puede marcharse avisando con 30 días y devolviendo hasta tres años de impuestos. Además, tenía que pagar al condado 10 millones no reembolsables antes del 2 de agosto, y si se va, la penalización máxima es de 60 millones, según KBTX. El acuerdo con el estado pide aún menos, mantener de media 10 empleos en el condado cada año y 20 millones invertidos el primer año, según el Statesman.

Morgan Stanley ya había hecho sus cuentas unos días antes de la presentación. Calculó que la fábrica costaría de 35.000 a 45.000 millones con la obra incluida, de los que de 20.000 a 25.000 se irían solo en maquinaria, según Sherwood News.

El calendario, entre lo firmado y lo prometido

CuándoQuéEn qué estado
6 nov 2025Musk lanza la idea en la junta de accionistas de TeslaHecho
21 mar 2026Presentación de Terafab en AustinHecho
7 abr 2026Intel se suma al proyectoHecho, sin contrato publicado
22 abr 2026Musk anuncia la fábrica de investigación de Austin y el proceso 14A de IntelObras en marcha en Austin
Mayo de 2026Aviso del condado: 55.000 millones para las fases iniciales y 119.000 en totalDocumento oficial
3 y 23 jun 2026El condado aprueba la exención fiscal y SpaceX la firmaFirmado
14 jul 2026Los distritos escolares de Iola y Anderson-Shiro aprueban la rebaja fiscal escolar (JETI) por 5 votos a 2, y el gobernador la avala despuésAprobado
6 ago 2026SpaceX confirma Grimes, con 16.800 millones y 3.000 empleosAnunciado
Septiembre de 2026Tesla, SpaceX y SpaceXAI piden a un juez que declare que el nombre no infringe la marca TERA-FAB de una pequeña empresa de IllinoisEn los tribunales
1 dic 2026Inicio de las obras de GrimesPrevisto en los acuerdos con Texas
2.ª mitad de 2027Producción de riesgo del 14A, para los chips de IntelPrevisto por Intel
2028Producción en volumen del 14A en IntelPrevisto por Intel
Finales de 2028Fin de las obras de Grimes que recogen los acuerdos con TexasPrevisto en los acuerdos con Texas
De la idea a las obras de Terafab. Fuentes: Tom’s Hardware, DCD, condado de Grimes, KBTX, gobierno de Texas, Austin American-Statesman e Intel.

Nadie ha puesto fecha al primer chip de Grimes. Musk no la dio en marzo, según Tom’s Hardware, y lo único que hay por escrito es el final de las obras que fijan los acuerdos con Texas, a finales de 2028. La pelea por el nombre la cuenta KBTX: la empresa TERA-print registró «TERA-FAB» en 2021 para unas impresoras de laboratorio, y Tesla pidió la marca «TERAFAB» el 18 de mayo de 2026.

Lo que ha cambiado en octubre

El viernes 2 de octubre, el boletín Culpium, del periodista Tim Culpan, contó que TSMC y Terafab negociaban que TSMC construyera y operara una fábrica solo para las empresas de Musk. Musk contestó en X el sábado 3 que eran «solo conversaciones», pero que «algo puede salir», según Tom’s Hardware. El miércoles 7 cerró la puerta. «No, construiremos y operaremos la fábrica nosotros», escribió, y como mucho TSMC podría subarrendar una parte. Ese mismo día, Lip-Bu Tan dijo a Bloomberg que Intel sigue en el proyecto.

El sábado 10, conectado por vídeo al X Takeover, un encuentro de clientes e inversores de Tesla junto a la Gigafactory de Austin, Musk cambió de tono. Admitió que ahora mismo no tiene «ni idea» de cómo se fabrican chips, aunque cree que sus empresas acabarán haciéndolo mejor que nadie porque saben construir su propia maquinaria. Llegar ahí, dijo, puede llevar «bastantes años», según Bloomberg. Y Digitimes, un medio taiwanés especializado en chips, añadió en su resumen semanal del 12 de octubre que el piloto de empaquetado de chips de SpaceX se ha retrasado a mediados de 2027, con un equipo de ingenieros pequeño y un rendimiento de alrededor del 60 % en las placas de circuito.

Por qué hay tantas dudas

La firma de análisis Bernstein calculó en marzo que llegar al teravatio anual exigiría de 142 a 358 fábricas modernas y unos 5 billones de dólares (5 millones de millones). Tom’s Hardware rehízo las cuentas y cree que la cifra es algo alta, pero del orden correcto. Jensen Huang, el jefe de NVIDIA, ya avisó en noviembre de 2025 de que fabricar chips avanzados es «extremadamente difícil», y Fred Lambert, director de Electrek, comparó la presentación con el Battery Day de 2020, cuando Tesla prometió unas baterías revolucionarias que llegaron años más tarde de lo anunciado.

Musk responde que no tiene alternativa. «O construimos la Terafab o no tenemos los chips», dijo en Austin. Mientras tanto, sus empresas seguirán comprando a TSMC, Samsung y Micron, y el folleto de SpaceX reconoce que Terafab «puede no tener éxito».

Qué supone para ti, para España y para Europa

A corto plazo, nada. La memoria y la gráfica que compres en 2026 y 2027 saldrán de los fabricantes de siempre, y Terafab, si sale bien, solo trabajaría para Tesla, SpaceX y xAI, como resume Tom’s Hardware. Con las obras de Grimes previstas hasta finales de 2028, tampoco aliviará en los próximos dos años la escasez de memoria por la IA, la misma que ha dejado a Micron con márgenes de récord y la RAM por las nubes. A largo plazo, si las empresas de Musk dejaran de pelear por la capacidad de TSMC y Samsung, quedaría más para los demás, aunque Musk insiste en que seguirá comprándoles.

En Europa no se está levantando nada de ese nivel. La planta nueva más conocida es la de ESMC en Dresde (Alemania), de TSMC con Bosch, Infineon y NXP, que recibe 5.000 millones de euros de ayudas alemanas aprobadas por la Comisión Europea y hará chips de 28 a 12 nanómetros, sobre todo para coches e industria. Terminó la estructura el 14 de septiembre de 2026 y no instalará sus primeras máquinas de producción hasta la segunda mitad de 2027, según Focus Taiwan. Intel renunció en julio de 2025 a sus proyectos de Alemania y Polonia, y la Comisión propuso en junio de 2026 una segunda Ley Europea de Chips que aún tiene que pasar por el Parlamento y el Consejo.

El kit de RAM que mirabas al principio no va a bajar por Terafab, al menos en los próximos años. La primera prueba de que el plan va en serio llega el 1 de diciembre de 2026, la fecha que SpaceX dio a Texas para empezar a construir en Grimes. Si la cumple, quedarán dos años de obra y los «bastantes años» que el propio Musk admite para aprender un oficio en el que TSMC lleva casi cuatro décadas.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

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