23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

18 meses de cárcel por escuchar con bots sus canciones de IA: cuánto paga Spotify

Son las once de la noche, te pones los cascos y le das al play a tu grupo favorito. Pagas 11,99 € al mes por Spotify Premium y das por hecho que una parte acaba en esa banda. No es tan directo. Tu cuota entra en un fondo que se reparte según las escuchas que suma cada canción, y por esa rendija Michael Smith cobró millones con canciones hechas con inteligencia artificial (IA) que reproducían sus propios bots.

El martes 6 de octubre de 2026, el juez federal John G. Koeltl, de Nueva York, le condenó a 18 meses de prisión, dos años de libertad supervisada y el decomiso de 8.091.843,64 dólares (unos 7,24 millones de euros al cambio del BCE del 7 de octubre), según la nota de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. Entre 2017 y 2024, Smith, de 54 años y vecino de Cornelius (Carolina del Norte), subió cientos de miles de canciones a Amazon Music, Apple Music, Spotify y YouTube Music y las hizo sonar miles de millones de veces con cuentas automáticas. ¿Cuánto paga Spotify por cada escucha? No hay un precio fijo. Reparte unos dos tercios de lo que ingresa por la música según la cuota de escuchas de cada mes, de modo que cada reproducción falsa le quita un poco a todas las demás.

Cómo funcionaba el fraude

La Fiscalía lo describe en tres pasos. Primero, Smith abría cuentas en las plataformas con correos comprados al por mayor y nombres inventados, y llegó a tener hasta 10.000 activas a la vez. Las pagaba con tarjetas de débito de empresa que pedía para «empleados» que no existían, y solía contratar planes familiares, que salen más baratos por cuenta. Después, un programa ponía esas cuentas a reproducir sus canciones sin parar desde ordenadores virtuales en la nube, con VPN para que no se viera que todo salía de su casa. Por último, cobraba las regalías de esas escuchas.

¿Para qué tantas canciones? Para que ninguna destacara. «Si una canción recibe demasiadas escuchas, la quitan», escribía en mayo de 2019. Unos meses antes, en diciembre de 2018, ya pedía «un montón de canciones, y rápido» para esquivar las políticas antifraude de las plataformas. Desde ese año conseguía canciones generadas con IA, miles cada semana, y les ponía títulos y artistas inventados, según el escrito que la Fiscalía presentó al juez antes de la sentencia.

Al principio se mandó a sí mismo las cuentas. Tenía 52 cuentas en la nube con 20 bots cada una, 1.040 en total, y cada bot podía escuchar unas 636 canciones al día. Salían 661.440 escuchas diarias y, a medio centavo de dólar cada una, 1,2 millones de dólares al año. En junio de 2019 presumía de llevar 88 millones de escuchas y de ganar unos 110.000 dólares al mes. En abril de 2023, sus cuentas con planes familiares sumaron 80,9 millones de reproducciones en YouTube Music; todo el catálogo de Taylor Swift se quedó en 9,3 millones en esos mismos planes.

Le avisaron varias veces y siempre lo negó. En 2018, una distribuidora de Manhattan le advirtió de que una de sus canciones encajaba con el patrón del fraude, y él contestó que no tenía «ninguna intención» de cometerlo. En 2019 le exigió pruebas a una plataforma que le había retenido el dinero. En marzo y abril de 2023, la MLC, la entidad que en EE. UU. reparte los derechos mecánicos de los compositores en el streaming, dejó de pagarle, porque en octubre de 2021 y de 2022 casi toda la actividad de su editorial en Amazon venía de cuentas familiares. La acusación se hizo pública en septiembre de 2024, y el 19 de marzo de 2026 Smith se declaró culpable de un solo cargo, conspiración para cometer fraude electrónico, según la acusación con la que se cerró el acuerdo. Ese delito tiene un máximo de cinco años de cárcel.

18 meses, menos de lo que pedía la Fiscalía

Las directrices federales marcaban de 46 a 57 meses, y la Fiscalía pidió al menos 46 en su escrito del 28 de septiembre. La oficina del tribunal que prepara el informe previo a la sentencia recomendaba 24. La defensa pedía que no pisara la cárcel. Sus abogados alegaron que el daño, repartido entre millones de artistas, era «una gota en el océano» y que ninguno sufrió un perjuicio «perceptible», según Billboard, como recogió Music Business Worldwide. El juez Koeltl se quedó en 18 meses.

QuiénQué pedía o qué decidió
DefensaNinguna pena de prisión
Oficina de libertad condicional del tribunal24 meses de prisión
Directrices federalesDe 46 a 57 meses
FiscalíaAl menos 46 meses y el decomiso de 8.091.843,64 dólares
Juez John G. Koeltl (6 de octubre de 2026)18 meses, dos años de libertad supervisada y el decomiso
Lo que pedía cada parte y lo que impuso el juez. Fuentes: Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y Music Business Worldwide.

La Fiscalía había respondido a la defensa con el dinero en la mano. La pérdida estará repartida, escribió, pero «cada centavo» fue a parar a Smith. En total cobró más de 14 millones de dólares. A esa cifra se le restó lo que le habría tocado por escuchas reales y lo que él mismo había metido en los fondos al pagar tantas suscripciones, y las dos partes acordaron una pérdida de 8.091.843,64 dólares, la misma cantidad que se decomisa. Los 10 millones que se leen en algunas noticias son la cifra de la acusación de 2024.

El decomiso no es una indemnización. La Fiscalía no pidió que se pagara a los artistas, y con un daño diluido entre todos los que cobran de esos fondos no hay una lista de víctimas a las que devolverlo, como apunta Music Business Worldwide. Es el primer proceso penal de EE. UU. por inflar escuchas, como recuerda el escrito de la Fiscalía. Su nota de prensa habla de «superinteligencia», aunque en sus escritos al juez la Fiscalía hablaba de inteligencia artificial. En Europa ya había un precedente. En Dinamarca, un hombre que infló con bots las escuchas de 689 canciones fue condenado a 18 meses en marzo de 2024, y el tribunal de apelación le subió la pena a 24 meses en febrero de 2025, según la misma publicación.

¿Cuánto paga Spotify por reproducción?

Spotify no paga regalías «con arreglo a una tarifa por reproducción», como explica en su página de ayuda sobre regalías. Toma lo que ingresa por las cuotas de Premium (11,99 € al mes en el plan individual en España, que ya incluye 12 horas de audiolibros) y por la publicidad, le resta los impuestos y las comisiones de cobro y de venta, y de ahí sale lo que reparte entre los dueños de los derechos según su cuota de escuchas del mes. Al fondo de regalías van unos dos tercios de cada dólar que gana con la música, y lo calcula por separado en cada uno de sus 180 mercados, según sus requisitos para la monetización de pistas. Si una canción suma el 1 % de las escuchas de un mes, se lleva el 1 % del fondo de ese mes. En 2024 pagó así 10.000 millones de dólares en todo el mundo, según la propia empresa.

Ese dinero va a los sellos y las distribuidoras, que pagan a cada artista según su contrato, y a las editoriales y entidades de gestión, que pagan a los autores. Smith hacía cuentas con medio centavo de dólar por escucha, y la Fiscalía dice que suele quedarse por debajo de un centavo. Son estimaciones, porque lo que vale una escucha depende de cuánto se ingresó ese mes en ese país y de cuántas escuchas hubo en total.

Por eso una escucha falsa no le cuesta dinero a Spotify. El fondo de un mes no crece porque haya más reproducciones; lo que cambia es cómo se reparte. Si un fraude mete millones de escuchas de bots en un país, cada escucha real de ese país vale un poco menos ese mes, y de ese fondo cobran también los artistas españoles que suenan allí. Los documentos del juicio no dicen desde qué países escuchaban los bots de Smith, pero la Fiscalía, la MLC y ahora la Oficina de Copyright de EE. UU. describen el daño de la misma forma, como una dilución del fondo de todos.

La regla de las 1.000 escuchas, pensada para fraudes como este

Desde abril de 2024, Spotify solo incluye en el reparto de las regalías de grabación las canciones que superan las 1.000 escuchas en todo el mundo en los últimos 12 meses y un mínimo de oyentes únicos, que no publica para que nadie lo burle. Las que se quedaban por debajo generaban de media 0,03 dólares al mes. La propia Spotify explica que la regla desanima los fraudes de gran volumen, los que reparten pocas escuchas entre cientos o miles de grabaciones, que es justo lo que hacía Smith.

Music Business Worldwide hizo la cuenta con el primer cálculo de Smith. Con 661.440 escuchas diarias repartidas entre unas 300.000 canciones, a cada una le tocaban unas 805 al año entre todas las plataformas, por debajo del listón. Con 10.000 cuentas lo habría superado, y ahí entra el mínimo de oyentes, que limita cuántas canciones puede colar una flota de bots que hay que comprar y pagar cuenta a cuenta. Spotify le dijo a esa publicación que sus sistemas dejaron en unos 60.000 dólares lo que Smith sacó allí.

Cuando detecta escuchas artificiales, Spotify retiene sus regalías, corrige las cifras públicas y, según la gravedad, puede retirar la canción. Cada mes manda a sellos y distribuidoras un informe con los casos confirmados, y en los más flagrantes les cobra además una cantidad por canción que no hace pública, según su página sobre la reproducción artificial. Las otras grandes plataformas que han dado datos también han endurecido sus reglas.

PlataformaQué hace con las escuchas falsasÚltimo dato público
SpotifyRetiene sus regalías, cobra por canción a sellos y distribuidoras en los casos flagrantes y deja fuera del reparto a las canciones con menos de 1.000 escuchas al añoMás de 75 millones de canciones «spam» retiradas en 12 meses (septiembre de 2025)
DeezerLas saca del fondo de regalías, deja fuera de las recomendaciones la música hecha del todo con IA y retirará las canciones de IA usadas para el fraudeHasta el 85 % de las escuchas de esas canciones fueron fraude en 2025, según el mes, frente al 8 % de todas las escuchas
Apple MusicLas excluye y devuelve ese dinero al fondo, y retira la canción hecha con IA si la mayoría de sus escuchas son manipuladasUnos 2.000 millones de escuchas excluidas en 2025; en febrero de 2026 dobló la sanción en los casos extremos
Las medidas contra las escuchas falsas de las plataformas que publican datos. Fuentes: Spotify, Deezer (enero y julio de 2026) y la carta de Apple Music a la industria, según 9to5Mac.

La IA multiplica el problema. Deezer recibe ya casi 90.000 canciones hechas del todo con IA al día, más de la mitad de lo que se sube en los días de más carga, aunque solo suman entre el 1 y el 3 % de las escuchas, según su nota del 21 de julio. Deezer y Apple Music ya marcan esa música en sus catálogos, una idea parecida a la marca de agua invisible que ChatGPT pondrá en sus textos en Europa.

EE. UU. abre una consulta sobre las escuchas falsas

Un día después de la sentencia, el miércoles 7 de octubre, la Oficina de Copyright de EE. UU. abrió una consulta pública sobre el fraude en el streaming de música. Pregunta cómo se comete (granjas de bots o de clics, listas de reproducción infladas, cuentas robadas), qué daño causa y qué papel tiene la música hecha con IA, y acepta comentarios hasta el 23 de noviembre y respuestas hasta el 21 de diciembre de 2026. La industria discográfica ya se había movido. El 14 de septiembre, la IFPI lanzó un compromiso voluntario para que las distribuidoras comprueben quién sube cada canción, y DistroKid, una de las grandes, no lo firmó al principio, según Music Business Worldwide.

Los 11,99 € de este mes ya están en el fondo. Lo que se lleve tu grupo favorito dependerá de cuántas escuchas sume frente a todas las demás, también las de los bots que nadie ha detectado todavía.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

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