23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

Por qué el Pentágono ha dejado de usar Claude y para qué lo usaba

Claude, la IA de Anthropic a la que quizá le pides que te resuma un PDF, tiene una versión que nunca has podido usar, Claude Gov, hecha a medida para las agencias de seguridad nacional de Estados Unidos. El Pentágono usaba Claude desde 2024, también dentro de Maven, su principal plataforma de inteligencia. El lunes 5 de octubre de 2026, un responsable del Departamento de Defensa confirmó a la BBC que el Pentágono «ha dejado de usar los productos de Anthropic».

Es el final de una disputa que se hizo pública en febrero. El Departamento de Defensa, al que el Gobierno de Donald Trump llama también Departamento de Guerra desde septiembre de 2025, quería poder usar Claude para «cualquier uso legal», y Anthropic se negó a quitar de su contrato dos prohibiciones, la de usarlo en armas totalmente autónomas y la de usarlo para la vigilancia masiva de estadounidenses. El 27 de febrero, Trump ordenó a todas las agencias federales dejar de usar su tecnología, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que designaría a la empresa «riesgo para la cadena de suministro» y dio seis meses para retirarla. Ese plazo acababa el 27 de agosto, y la confirmación ha llegado más de cinco semanas después.

¿Cambia algo si usas Claude en España?

No: la designación solo afecta a lo que compra el Departamento de Defensa de EE. UU. y al trabajo que sus contratistas hacen para él, y Claude se sigue pudiendo usar en España con los mismos planes que repasamos en nuestra comparativa con ChatGPT y Gemini.

Qué hacía Claude en el Pentágono

Claude llegó al ejército estadounidense de la mano de Palantir, la empresa de análisis de datos que trabaja para el Departamento de Defensa. El 7 de noviembre de 2024, Anthropic, Palantir y Amazon Web Services (AWS) anunciaron que Claude estaría al alcance de las agencias de inteligencia y defensa en la plataforma de Palantir, alojada en AWS y acreditada para manejar información clasificada. Serviría para procesar grandes cantidades de datos, encontrar patrones y revisar documentos, contaba SiliconANGLE ese día.

El Claude comercial, el mismo que conoces, se negaba a algunas tareas, como resumir evaluaciones de amenazas o traducir material interceptado que describía violencia, recoge la sentencia del tribunal de apelaciones de Washington. Para eso, Anthropic creó Claude Gov, que el Departamento usa desde marzo de 2025 y que la empresa presentó en junio de ese año. Rechaza menos peticiones con material clasificado y entiende mejor los documentos de inteligencia y defensa, los idiomas que interesan a esas agencias y los datos de ciberseguridad.

El 14 de julio de 2025, la oficina de digitalización e inteligencia artificial del Pentágono (CDAO) adjudicó a Anthropic, Google, OpenAI y xAI acuerdos de hasta 200 millones de dólares cada uno para desarrollar flujos de trabajo con agentes de IA. El de Anthropic, de dos años, era para crear prototipos con datos del Departamento. En agosto, la empresa ofreció Claude a todo el Gobierno federal por 1 dólar.

Con la versión para defensa, el Departamento podía analizar inteligencia extranjera, diseñar sistemas de armas más eficaces o hacer operaciones cibernéticas ofensivas, recoge la misma sentencia, pero el contrato mantenía dos excepciones, la guerra autónoma letal y la vigilancia masiva de estadounidenses. La propia Anthropic citaba en febrero el análisis de inteligencia, la simulación, la planificación de operaciones y las ciberoperaciones entre sus usos en el Departamento.

Maven, la plataforma de Palantir, y las operaciones en Venezuela e Irán

Maven Smart System es la plataforma que el Pentágono usa para reunir y ordenar la inteligencia y otros datos, y la gestiona Palantir. Varias fuentes contaron a la BBC que Claude estaba integrado en ella. Los analistas organizan allí imágenes de satélite y vídeo de drones, y esos datos pasaban a Claude y a otros modelos de lenguaje para tareas como identificar posibles objetivos militares o preparar los informes de una página que suben por la cadena de mando.

Ese uso se conoció por dos operaciones. The Wall Street Journal publicó el 13 de febrero que Claude se había usado, a través de Palantir, en la operación del 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela. El 28 de febrero, un día después de la orden de Trump, Estados Unidos e Israel atacaron Irán, y el mismo periódico informó de que el Mando Central, el de Oriente Medio, usaba Claude para evaluaciones de inteligencia, identificar objetivos y simular escenarios de combate. The Washington Post añadió el 4 de marzo que Maven, con Claude, había propuesto cientos de objetivos, los había ordenado por prioridad y había dado sus coordenadas, lo que ayudó a atacar unos 1.000 en las primeras 24 horas.

Varias personas que conocen el trabajo del Departamento con IA, entre ellas antiguos funcionarios de Defensa y contratistas, dijeron a la BBC que Claude se seguía usando la semana anterior a la confirmación, en investigación, análisis, obtención de inteligencia y operaciones contra Irán. Una de ellas añadió que durante toda la disputa se usaron también los modelos Mythos, la versión que Anthropic reserva a organizaciones seleccionadas por su capacidad para encontrar fallos de seguridad informática. El Departamento no ha explicado cuándo terminó de retirarlo, y Anthropic no quiso comentar su comunicado.

Los dos límites que Anthropic no quiso quitar

El desacuerdo empezó en otoño de 2025, cuando el Departamento negociaba llevar Claude a GenAI.mil, su plataforma interna de IA, y pidió poder usarlo para «todos los usos legales». Anthropic aceptó quitar la mayoría de sus restricciones, pero no esas dos, recoge la sentencia de California. El 9 de enero de 2026, la estrategia de IA de Hegseth obligó a incluir la cláusula de «cualquier uso legal» en todos los contratos de IA del Departamento.

El 24 de febrero, Hegseth dio al consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, hasta las cinco de la tarde del viernes 27 (hora de Washington) para aceptar. Si no, designaría a la empresa «riesgo para la cadena de suministro» o recurriría a la Ley de Producción para la Defensa para obligarla. El jueves 26, Amodei respondió que no podía aceptar «en conciencia». Sostenía que la vigilancia masiva dentro del país es incompatible con los valores democráticos y que la IA actual no es lo bastante fiable para manejar armas totalmente autónomas, y se ofrecía a facilitar el paso a otro proveedor.

El Pentágono defiende que una empresa privada no debe poder limitar lo que hace el ejército. Su subsecretario de Investigación e Ingeniería, Emil Michael, dijo en CBS que esos usos ya están prohibidos por la ley y por las normas del Departamento, recogió la BBC. Un responsable del Pentágono dijo a la misma cadena el 5 de marzo que el ejército debe poder usar la tecnología «para todos los fines legales» y no permitirá que un proveedor «se meta en la cadena de mando».

El viernes 27, a las 15:47 de Washington, Trump ordenó en Truth Social a todas las agencias federales dejar de usar «inmediatamente» la tecnología de Anthropic, con seis meses de transición para las que, como el Departamento de Guerra, la tenían en marcha. Poco más de una hora después, Hegseth anunció en X que designaba a la empresa «riesgo para la cadena de suministro» y que ningún contratista, proveedor o socio del ejército podría tener «actividad comercial» con ella. Ese mismo día, OpenAI anunció su acuerdo para llevar sus modelos a las redes clasificadas del Pentágono.

¿Cuándo se convirtió en «riesgo para la cadena de suministro»?

Unas fuentes hablan de finales de febrero y otras del 3 de marzo, y las dos fechas tienen explicación. Hegseth lo anunció en X el 27 de febrero, pero la designación formal la firmó el martes 3 de marzo, y Anthropic recibió la carta el miércoles 4, como recogen el comunicado de Amodei del 5 de marzo y las dos sentencias. Hegseth se apoyó en dos leyes, una del código militar (10 U.S.C. § 3252) y la ley de seguridad de la cadena de suministro en las compras federales (FASCSA). Es la primera vez que una empresa estadounidense recibe públicamente esta designación, pensada para proveedores de países que suponen una amenaza, recuerda la BBC.

La designación no parte de ningún fallo de seguridad concreto encontrado en Claude. En el juicio de California, el Gobierno admitió que Anthropic no tiene acceso a los modelos una vez instalados y que su tecnología no supone más riesgo que cualquier otra IA de «caja negra», escribió la jueza. El tribunal de Washington aceptó otro argumento del Departamento: que Anthropic decide, al entrenar cada versión, qué tareas hace Claude y cuáles rechaza, y que esos frenos ya habían bloqueado peticiones del Gobierno más de una vez.

El informe en que se basó Hegseth, firmado por Emil Michael el 2 de marzo, añade que Anthropic pretendía tener un papel de aprobación en la cadena de decisiones operativas y que uno de sus directivos cuestionó el uso de Claude en una operación militar en el extranjero. El Departamento no ha dicho cuál; los artículos de prensa que Anthropic aportó al juicio apuntan a la de Maduro. Anthropic lo niega. Asegura que nunca ha puesto objeciones a operaciones concretas y que decidir las operaciones corresponde al ejército.

Un plazo de seis meses que se fue moviendo

Los seis meses que anunció Hegseth acababan el 27 de agosto, pero dentro del Departamento el plazo se fue estirando. Una nota de su responsable de sistemas de información, Kirsten Davies, del 6 de marzo, daba 180 días para retirar los productos de Anthropic, hasta el 2 de septiembre, y otra casi idéntica del 2 de abril volvió a contar 180 días desde esa fecha, hasta el 29 de septiembre, publicó Breaking Defense en julio. La BBC, que toma como referencia finales de agosto, dice que no está claro por qué se ha retrasado. Contada desde el 27 de agosto, la confirmación ha llegado 39 días después; desde el plazo interno del 29 de septiembre, seis.

Lauren Kahn, analista del Centro de Seguridad y Tecnologías Emergentes de la Universidad de Georgetown y exfuncionaria de Defensa, lo atribuyó en la BBC a lo integrado que estaba Claude en Maven. Estas herramientas no se enchufan y se desenchufan sin más, explicó, y una vez dentro, sacarlas «puede ser doloroso».

En qué punto está la demanda de Anthropic

Anthropic recurrió el 9 de marzo por dos vías, porque cada ley se impugna en un tribunal distinto. En un juzgado federal de California demandó a 16 agencias, a varios de sus responsables y a la Oficina Ejecutiva del Presidente por la orden de Trump, el anuncio de Hegseth y la designación por la ley militar. La de la FASCSA solo puede revisarla el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia, en Washington, y allí la impugnó.

En California, la jueza Rita Lin le dio la razón dos veces. El 26 de marzo suspendió las medidas y escribió que parecían «un caso clásico de represalia» contra la libertad de expresión. El 27 de agosto sentenció que lo eran, que se tomaron sin dejar a Anthropic defenderse antes y que la designación fue arbitraria. Anuló la designación y el veto a los contratistas del ejército y prohibió a las agencias aplicar la orden de Trump, aunque la orden final deja claro que el Departamento no está obligado a usar Claude y puede cambiar de proveedor.

En Washington pasó lo contrario. El 25 de septiembre, el tribunal de apelaciones rechazó el recurso por dos votos a uno. Para los jueces Gregory Katsas y Neomi Rao, el Departamento tenía «sobrado respaldo» para ver en Claude un riesgo de los que cubre la ley; la jueza Karen Henderson discrepó porque entiende que esa ley se aprobó contra sabotajes deliberados de actores hostiles. Hegseth lo celebró en X. Anthropic respondió que discrepa con respeto y que estudia «todas las opciones, incluida una nueva revisión». Puede pedir que el caso lo vea el pleno de ese tribunal o acudir al Supremo, explica CNN.

Así queda hoy. La designación por la FASCSA sigue en pie y permite al Departamento dejar a Claude fuera de sus contratos y de lo que sus contratistas hacen para él. La prohibición a todas las agencias y el veto a cualquier negocio de los contratistas con Anthropic siguen anulados. Microsoft, que usa modelos de Anthropic en Copilot, ya dijo en marzo que Claude seguiría disponible para todos sus clientes salvo el Departamento de Defensa, contó la BBC. A 25 de septiembre, el Gobierno no había recurrido la sentencia de California, según CNN, y tiene hasta el 26 de octubre para hacerlo, 60 días después de dictarse, como fijan las normas federales de apelación. A 7 de octubre no consta que lo haya hecho, ni que Anthropic haya pedido que el pleno del tribunal de Washington revise la suya. Ninguno de los dos pasos ha salido en la prensa ni figura en los registros de los casos de California y Washington que publica gratis CourtListener, que pueden ir con retraso (el de Washington llega hasta el 2 de octubre).

La relación con la Casa Blanca

Antes de febrero, el Gobierno de Trump también era cliente de Anthropic fuera del ejército, porque desde agosto de 2025 Claude estaba al alcance de todas las agencias federales por 1 dólar. Tras la orden de Trump, la agencia de compras del Gobierno (GSA) retiró los modelos de Anthropic de su plataforma USAi, y el Tesoro, el Departamento de Estado y otras agencias empezaron a cortar su uso, detalla la sentencia de California. La portavoz de la Casa Blanca Liz Huston llamó entonces a Anthropic «empresa woke de izquierda radical» que intentaba controlar la actividad militar, contó la BBC.

El 17 de abril, la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, se reunió con Amodei para hablar de Mythos, y la Casa Blanca calificó la reunión de «productiva y constructiva», informó AP. El domingo 27 de septiembre, dos días después de la sentencia de Washington, Trump y Amodei cenaron en la residencia de la Casa Blanca. El martes 29, Amodei volvió con otros directivos de IA para firmar el «Acuerdo de la Casa Blanca sobre la Superinteligencia», un compromiso de autorregulación que Trump describió como «moralmente vinculante», cuenta CNBC. Allí, Amodei dijo que, si trabajan con el presidente, pueden «ganar de forma segura», y Trump le llamó «estupendo» y «fantástico», recoge la BBC, que lo ve como un acercamiento.

Quién ocupa el sitio de Claude

Mientras avanzaba el pleito, el Pentágono firmó con Google, xAI y OpenAI, resume la BBC. xAI, la empresa de Elon Musk que hace Grok, cerró el 23 de febrero un acuerdo para usarlo en sistemas clasificados, publicó Axios. OpenAI anunció el suyo el 27 de febrero y lo retocó días después para añadir que sus servicios no se usarán «intencionadamente» para vigilar dentro del país a personas y ciudadanos estadounidenses; su consejero delegado, Sam Altman, sostiene que tiene más salvaguardas que cualquier acuerdo anterior para redes clasificadas, incluido el de Anthropic. Google cerró en abril el suyo para usar Gemini en redes clasificadas, contó a NBC News un funcionario estadounidense, y la empresa no detalló sus condiciones.

El 1 de mayo, el Departamento anunció acuerdos con ocho empresas para llevar su IA a sus redes clasificadas de niveles 6 y 7, que fueron SpaceX, OpenAI, Google, Nvidia, Reflection, Microsoft, Oracle y Amazon Web Services, recogió Nextgov. Anthropic no estaba en la lista. En los últimos meses, las herramientas de OpenAI se han extendido en algunos departamentos militares, dijeron a la BBC dos personas que conocen el uso de la IA en Defensa.

La versión de Claude que usas tú sigue igual. La que el Pentágono tenía dentro de Maven ya no está, según el propio Departamento, y su sitio lo ocupan OpenAI, Google y xAI. Anthropic, sin embargo, no ha salido del todo del Gobierno, porque la sentencia de California recoge que, mientras se litigaba, la Administración hablaba con la empresa de cómo colaborar con Mythos en contextos sensibles.

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Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

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