23 de octubre de 2026

Curiosidad que conecta

Mi PC se apagaba jugando: esto es lo que lo provocaba

Estás en mitad de la partida. Llevas un buen rato concentrado, por fin te está saliendo todo… y, de repente, la imagen se queda clavada. El sonido se atasca en un zumbido robótico, como un disco rayado. Un par de segundos después, pantalla en negro: el PC se está reiniciando solo.

¿Qué ha pasado? ¿Se ha roto algo? ¿Y por qué siempre en el peor momento?

Si tu PC se apaga jugando y esa escena te suena, sigue leyendo, porque a mí se me apagó nueve veces, siempre jugando, entre mayo y agosto de 2026. Casi todo el mundo te dirá lo mismo: «eso es la fuente» o «eso es la temperatura». En mi caso, la temperatura era perfecta y cambiar la fuente solo retrasó el problema. El verdadero culpable llevaba casi cuatro años dentro del PC. Y antes de dar con él pasé por tres sospechosos.

Pantalla congelada, sonido robótico y reinicio

Mi equipo no tiene nada raro: un Ryzen 5 5600X, una Radeon RX 6800, una placa Gigabyte B450M DS3H V2 y, por entonces, 16 GB de memoria RAM Corsair Vengeance LPX a 3000 MHz. Con juegos exigentes como Cyberpunk 2077 o Spider-Man 2, el guion se repetía. La imagen se congelaba, casi siempre con ese sonido en bucle, y el PC se reiniciaba entero.

Ese zumbido tiene explicación. Cuando el sistema se queda colgado, la tarjeta de sonido sigue reproduciendo una y otra vez lo último que tenía cargado, porque ya nadie le manda audio nuevo. Es un efecto conocido y la señal de que Windows entero se ha bloqueado.

El procesador y la gráfica eran de 2023, y la placa y la memoria, de 2022. ¿Por qué empezaba a fallar ahora?

Nueve caídas, con fecha y código

Antes de comprar nada, hay un sitio donde mirar. Cada vez que el PC se apaga sin cerrarse bien, Windows lo apunta al volver a arrancar como un evento «Kernel-Power 41». Si le dio tiempo, guarda también el código del error.

Para verlo, abre el Visor de eventos, entra en Registros de Windows → Sistema y filtra por el identificador de evento 41. El código está en la pestaña Detalles, en el campo BugcheckCode. Viene en decimal; un 26 es el 0x1A que verás en los manuales.

Este es mi historial completo:

FechaCódigoQué pasó
5 mayNingunoCorte seco
16 mayNingunoCorte seco
8 junNingunoCorte seco
16 jun0x1A (0x403)Primer pantallazo de memoria
3 ago0x1A (0x61941)Vuelvo a los juegos exigentes
10 ago0x1A (0x61941)Otra vez
13 ago0x1A (0x61941)Ya con la fuente nueva
14 ago0x1A (0x61941)Tras 4 horas de juego
15 agoNo constaYa sin XMP
Las nueve caídas de 2026. Las ocho primeras salen del registro de eventos de mi PC; la del 15 de agosto la apunto de memoria, porque el registro ya no llega tan atrás. Entre paréntesis, el subcódigo.
Línea de tiempo con las nueve caídas del PC entre mayo y agosto de 2026: tres cortes secos, cinco pantallazos de memoria, una caída con el XMP desactivado y ninguna tras cambiar la RAM
Las mismas caídas en el calendario: ninguna mientras solo jugué a juegos ligeros y ninguna desde que cambié la memoria.

¿Me faltaba memoria?

Yo empecé sospechando de la RAM, pero por el motivo equivocado. Creía que 16 GB se me quedaban cortos. En vez de suponerlo, lo medí. El 12 de agosto registré una sesión de 1 hora y 10 minutos de juego, con una lectura cada dos segundos:

  • RAM usada: 10,3 GB de media y 11,8 GB de pico.
  • RAM libre: nunca bajó de 4,2 GB.
  • Memoria de la gráfica: 7,7 GB de pico, de los 16 GB que tiene.

Sobraba memoria. Primer sospechoso descartado. Tampoco era calor: limpié el polvo, cambié la pasta térmica y el procesador no pasó de 52 °C.

La fuente, el sospechoso de siempre

Aquí la pista era buena. Las tres primeras caídas no dejaron ningún código, y Microsoft explica que eso puede apuntar a la alimentación: una fuente defectuosa o que se queda corta. La mía era una EVGA W1 de 600 W, de 2019, y AMD recomienda un mínimo de 650 W para la RX 6800.

La cambié por una Corsair RM750e (en Amazon). Con la fuente vieja, el PC caía a los 40 minutos de juego exigente; con la nueva, aguantaba horas.

El 13 de agosto, ya con la fuente nueva, volvió a apagarse, y el 14, tras cuatro horas de partida, otra vez. Mismo código. Mismo subcódigo. Estuve a punto de tirar la toalla.

Un overclock que no sabía que tenía

Las cinco caídas que dejaron código coincidían en el 0x1A, MEMORY_MANAGEMENT. Microsoft lo define como un error grave en la gestión de la memoria. Las cuatro primeras de agosto compartían además subcódigo, el 0x61941, que indica que se han corrompido las tablas con las que Windows organiza la memoria. Del 0x403 de junio, la propia Microsoft dice que lo más probable es un fallo de hardware.

Cambiar la fuente no había movido ese código ni un milímetro. Tocaba mirar otra vez a la RAM, pero ahora por el motivo correcto.

Dos módulos de memoria RAM Corsair Vengeance LPX blancos; la etiqueta indica 3000 MHz, 15-17-17-35 y 1,35 V
Mis primeros módulos, de 2019: Corsair Vengeance LPX de 2×8 GB a 3000 MHz, de la misma serie que los que fallaron en 2026. Su etiqueta anuncia 3000 MHz y 1,35 V, los valores de su perfil XMP.

Mira la etiqueta: 3000 MHz y 1,35 V, lo mismo que anunciaban los que me fallaron. Pues esa no es su velocidad de serie. Según la ficha de Corsair, de serie van a 2133 MHz y 1,2 V. Los 3000 MHz son un perfil XMP. Y el XMP, en palabras de Intel, es una forma de hacer overclock a la memoria. En las placas para AMD el mismo ajuste puede aparecer con otros nombres, como DOCP o A-XMP.

Es decir, desde el día en que se activó ese perfil en la BIOS, mi RAM trabajaba con overclock sin que yo lo supiera. Lo normal es que funcione sin problemas durante años. Pero cuando un PC empieza a fallar, ese ajuste es de los primeros sospechosos. Microsoft recomienda empezar por desactivar cualquier overclock, y los autores de MemTest86 incluyen «desactivar el XMP» entre las soluciones cuando un test de memoria da errores.

El 15 de agosto lo desactivé. La memoria volvió a su velocidad de serie… y el PC volvió a reiniciarse. Novena caída.

Ahí se acabaron las dudas. Como fallaba también sin XMP, el problema estaba en los propios módulos.

Por qué solo fallaba con ciertos juegos

A estas alturas estarás pensando: si la RAM estaba mal, ¿por qué no fallaba siempre?

Porque no fallaba «cada tantos días». Entre mediados de junio y finales de julio solo jugué a CS2, Valorant y Planet Zoo. Cero caídas. El 3 de agosto volví a Spider-Man 2 y a Cyberpunk, y volvieron los pantallazos.

Con un juego exigente, el PC trabaja más caliente y mueve muchos más datos. Algunos errores de memoria dependen de la temperatura, como avisan los propios autores de MemTest86. Una memoria puede ir perfecta en frío y fallar en caliente.

Esa fue la mayor lección de toda la avería: los fallos se cuentan por horas de juego exigente, no por días de calendario. «Llevo una semana sin cuelgues» no demuestra nada si esa semana solo has jugado a algo ligero.

La solución, y la prueba que no hice

Cambié los dos módulos por un kit G.Skill Ripjaws V (en Amazon) de 32 GB (2×16) a 3600 MHz. Ese mismo día, antes de montarlo, actualicé la BIOS de la placa, así que no puedo separar del todo cuánto aportó cada cosa. Pero la memoria vieja ya había fallado incluso sin overclock.

Desde entonces llevo unas 100 horas de juego y ni un solo apagón. El registro de Windows de mi PC, que ahora mismo conserva los eventos desde el 28 de agosto, no tiene ni un Kernel-Power 41.

Tengo que reconocer que no llegué a pasarle un test de memoria a los módulos viejos. Mi diagnóstico se apoya en cuatro hechos: el código de error apuntaba a la memoria, cambiar la fuente no lo alteró, siguió fallando sin XMP y desapareció con la RAM nueva. Es una prueba sólida, pero no es un test de laboratorio.

La memoria nueva también va con su perfil XMP activado. El XMP no fue el malo de esta película, pero sigue siendo lo primero que hay que descartar.

Si a ti también se te apaga el PC jugando

Esto es lo que haría yo ahora, y en este orden:

  1. Mira el Visor de eventos. Apunta la fecha y el código de cada Kernel-Power 41. Sin código, piensa primero en la alimentación. Con un 26 (0x1A), en la memoria.
  2. Apunta a qué jugabas y cuánto rato llevabas. Cuenta horas de juego exigente, no días.
  3. Mide antes de suponer. Mira las temperaturas y la memoria libre mientras juegas, con el programa de tu tarjeta gráfica o con una herramienta de monitorización.
  4. Desactiva el XMP (o DOCP) en la BIOS y vuelve a jugar. Es gratis y se puede deshacer. Si deja de fallar, era el perfil. Si falla igual, como me pasó a mí, sospecha de los propios módulos.
  5. Pasa un test de memoria. Sirve el Diagnóstico de memoria de Windows, o MemTest86, que se arranca desde un USB. Si da errores, ya lo sabes. Si sale limpio, no descartes la memoria todavía.
  6. Revisa la fuente. Compara su potencia con la que recomienda el fabricante de tu gráfica, y ten en cuenta sus años.

La memoria, con la fuente de cómplice

La fuente vieja era el acelerador. Con ella, el PC caía antes. Pero la causa estaba en dos módulos de memoria de casi cuatro años que acabaron fallando incluso sin overclock.

Si tu partida vuelve a quedarse clavada con ese zumbido robótico, no corras a comprar una fuente nueva. Abre el Visor de eventos, apunta el código y cuenta las horas de juego exigente desde la última caída. A mí me costó nueve caídas, entre mayo y agosto, llegar hasta la memoria.

Comparte este artículo

Enlaces de afiliado: si compras a través de los enlaces de este artículo, Ping Cero puede recibir una comisión, sin coste extra para ti. En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.

Fuentes

Juan A.

Soy Juan, entusiasta de la tecnología, los videojuegos, la inteligencia artificial y la actualidad que nos rodea. Juego a shooters como el CS2, cooperativos y single player con un PC que he ido mejorando pieza a pieza, y me gusta estar al tanto de todo lo que sale. En Ping Cero intento transmitir esa pasión contándote lo último, lo curioso y lo que merece la pena.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Protección de datos. Responsable: el titular de Ping Cero. Finalidad: publicar y moderar tu comentario. Legitimación: tu consentimiento. Destinatarios: no se ceden datos a terceros. Derechos: acceso, rectificación, supresión y otros, en [email protected]. Más información en la política de privacidad.